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La desesperación de querer bajar de peso puede conducir, y conduce,
a la realización de dietas no saludables y conductas drásticas
que a su vez provocan los desordenes de alimentación. La vergüenza
de ser obeso puede provocar que las personas eviten el cuidado medico,
lo que a su vez provoca problemas de salud serios. SI USTED ES UN PROFESIONAL
DE LA SALUD, GUIAS PARA CONSIDERAR.
1. Ver a la persona, no los kilos. Distinguir la persona del número
en la balanza. Es fácil caer en la tendencia de ver a los pacientes
como una combinación de factores de riesgo o problemas médicos.
Recuerde, una persona entera está buscando tratamiento. Su trabajo
es comunicarse con esa persona.
2. Reconozca con su paciente lo difícil que es bajar de peso.
Nuestra sociedad está obsesionada con la idea no solo de que es
posible, sino que es fácil adelgazar si usted sigue la receta correcta
de dieta y ejercicio. Hay mas de 1200 libros que prometen la solución
correcta. Las personas con sobrepeso reciben constantemente, de amigos,
familia, y medios, el mensaje de que sólo tienen que hacerlo y
que pueden también ser una historia de éxito. La verdad
es que bajar de peso es difícil aún en la mejor de las circunstancias,
y bajo otras circunstancias no es un objetivo que se logra simplemente.
3. Olvídese de la idea de un "peso ideal". Junto con
nuestra obsesión de que adelgazar debería ser fácil
está la creencia de un objetivo de peso claro para cada uno de
nosotros. Los datos epidemiológicos sugieren que este no es el
caso. Es una simplificación excesiva mirar la altura y decir el
peso " que debería tener" . Las personas son tremendamente
diferentes en todas las características físicas que tenemos
y es ilógico pensar que un cierto peso debería ser el mismo
para todos. Las personas no pueden controlar las cifras en la balanza.
Toda persona que haya trabajado con pacientes que tratan de bajar de peso
(o lo ha tratado por si mismo) sabe que las personas pueden tener en una
reunión todos sus objetivos conducta les en términos de
calorías y ejercicio, y aun así no ver que los números
de los kilos en la balanza reflejen estos esfuerzos. Un énfasis
exagerado sobre el peso puede trabajar contra la motivación. Cuando
una persona tiene una semana de cambios de conductas y no ve que la aguja
de la balanza se mueve es fácil perder la esperanza y abandonar.
4. Para enfrentar esto, enfóquese sobre las conductas. Discuta
las conductas que pueden cambiar y haga que estos objetivos sean razonables
y posibles de lograr. Establezca objetivos pequeños y luego arregle
para chequear con regularidad para ver como le esta yendo.
5. Es posible estar en buen estado físico y gordo. Una nueva idea
que ha recibido apoyo empírico es que estar en buen estado físico
y gordo no son exclusivos entre si. De hecho, hay datos que sugieren que
es más importante estar en buen estado físico que ser delgado.
En otras palabras, las personas que están en buen estado físico
aunque con sobrepeso pueden estar mas sanas y vivir más años
que las personas que son delgadas y no tienen un buen estado físico.
Esto es buena noticia, ya que un buen estado físico es algo que
las personas pueden perseguir activamente, mientras que cambiar el peso
puede no ser un objetivo que puedan lograr. De hecho, los datos sugieren
que las personas solo deben volverse moderadamente activas para cosechar
estos beneficios, y no es necesario comenzar a correr maratones para considerar
que estamos en buen estado. Anime a sus pacientes a ser más activos
físicamente. Como este con frecuencia es un objetivo difícil
para una persona con sobrepeso hable con ellos respecto a los beneficios
de aumentar su nivel de actividad, aunque sea caminando unos pocos minutos
cada día. Reconozca las barreras a la actividad: dolor físico,
vergüenza, sentimientos de fracaso de intentos pasados. Las investigaciones
son claras respecto a que hay muchos beneficios de la actividad física.
Hallamos que es importante interpretar cuanta actividad es necesaria,
algo que debe interpretar con su paciente. Por una parte se sugiere que
las personas realicen ejercicio al menos durante 30 minutos al día,
la mayoría de los días de la semana; sin embargo los pacientes
obesos necesitarán construir esto. Comience con objetivos más
moderados y anímelos a construir con el tiempo. Enfatice la idea
de que cada paso cuenta y el objetivo es acumular los minutos de actividad
durante el curso de un día. Cuando le pregunten cuál es
el "mejor" tipo de ejercicio, conteste" el que usted hará."
6. Hable con sus pacientes sobre el Desorden por Atracón. La mayoría
de las personas con sobrepeso no tienen desordenes de alimentación.
De hecho, en el medio ambiente de alimentos de nuestra sociedad es muy
fácil comer "normalmente" en restaurantes e incorporar
más calorías que las necesarias, con el resultante aumento
de peso. Hay un subgrupo de personas con sobrepeso que sin embargo tendrán
un desorden de alimentación. Es el desorden por atracón.
En este desorden las personas comen cantidades inusualmente grandes de
comida y se sienten fuera de control mientras lo hacen. Estos atracones
están asociados con comer solo, comer inusualmente rápido,
comer aunque estén físicamente satisfechos y sentirse culpable
y con remordimientos después. Estas personas tienden a tener mayor
porcentaje de depresión, peor imagen corporal y una historia de
dietas y recuperación de peso. Algunos investigadores opinan que
en estos casos primero hay que tratar el desorden por atracón antes
de intentar una disminución de peso. La buena noticia es que hay
tratamientos, (La terapia Cognitiva Conductual y la Terapia Interpersonal).
Busque un psicólogo en su área que esté entrenado
en estos tratamientos para hacer la derivación.
7. Usted puede aceptar la persona y promover el cambio al mismo tiempo.
En el terreno familiar, usted ama a su hijo aunque pueden no gustarle
algunas de las cosas que hace. Esta distinción es útil cuando
se trabaja con los pacientes. Es importante demostrar una aceptación
de su paciente como persona. Escuche cuidadosamente como escoge sus propias
palabras y mire su lenguaje corporal para ver como puede demostrar una
aceptación de su paciente como persona. Al mismo tiempo puede hablarle
sobre cambios de conducta saludables. Pregúntele en que ha trabajado,
qué puede encontrar que puede hacer, que necesita para ayudarlo
a implementar los cambios. Pruebe establecer objetivos específicos
y que se pueden lograr. Adelgazar no es un objetivo especifico; caminar
15 minutos al día lo es. Establezca un método para seguir
como le está yendo. Trate que no pasen 6 meses o un año
sin chequear y ver como están yendo estos cambios. Si no puede
hacer este seguimiento busque un terapeuta o programa de tratamiento que
pueda hacerlo.
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