Gordos y SANOS
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A menudo, lo primero que hace el médico cuando está examinando a un paciente es pesarle. ¿Pero es el peso de una persona realmente un índice fiable de su estado de salud?

La investigación médica está demostrando, cada vez más fehacientemente, todo lo contrario. A pesar de la creciente preocupación en torno al tema de la obesidad, la evidencia está poniendo de manifiesto que la obsesión por el peso como uno de los medidores de la salud de una persona puede estar equivocada.

Recientemente a principios de agosto un informe en The Archives of Internal Medicine (Los Archivos de Medicina Interna) comparaba el peso con los factores de riesgo cardiovascular en un grupo representativo de más de 5.400 adultos. Los datos indicaban que la mitad de las personas con sobrepeso y un tercio de los que eran obesos estaban metabólicamente sanos. Eso significa que, a pesar de los kilos de más, muchas personas con sobrepeso o que padecen obesidad tienen niveles sanos de colesterol, presión sanguínea, glucosa en la sangre y otros indicadores de riesgo de enfermedades del corazón. Al mismo tiempo, una de cada cuatro personas delgadas, aquellos que en teoría están sanas, tenían al menos dos factores de riesgo cardiovascular, asociados típicamente con la obesidad.

Estos datos están relacionados con un informe presentado el otoño pasado por investigadores del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, que demostraba que la gente con sobrepeso tendía a tener una mayor esperanza de vida que los adultos con un peso normal.

Pero el hallazgo más sorprendente es que el nivel de forma física, y no el índice de masa corporal, es el mejor elemento para predecir el riesgo de muerte.

En nuestra asociación venimos insistiendo en la necesidad de hacer ejercicio regularmente y en el hecho de que se puede estar sano y gordo. El gran problema, y no es una cuestión baladí, es que el acceso de las personas obesas a la práctica del ejercicio está muy limitado. Por supuesto que nadie impide que una persona obesa pueda ir a la piscina, a un gimnasio, al parque a andar

Tai Chi
o practicar tai chi pero la realidad es que sí existe un millón de ojos que nos juzgan cada vez que aparecemos delante de su campo de visión y aunque hay gorditos alos que no les afecta en absoluto, a la mayoría sí parece importarles lo suficiente como para hacernos retraernos a salir de casa para practicar un poco de deporte.


Durante el estudio realizado a lo largo de 12 años los científicos comprobaron que las personas en baja forma tenían cuatro veces más riesgo de morir, que las que mantenían un buen estado físico.

Stepehen Blair, coautor del estudio y profesor en la Escuela Arnold de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Sur, explica que la lección que ha aprendido de esta investigación es que en vez de centrarse en la pérdida de peso, los médicos deberían enfatizar a sus pacientes la importancia de la actividad física, con independencia de si están gordos o no.

“¿Por qué es tan difícil imaginar”, se pregunta el experto, “el considerar que una persona obesa o con sobrepeso pueda tener una buena forma física?



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gordos.org
Agosto 2008