Amor y placer todo en uno
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Desde el principio hubo feeling entre nostros a pesar de su lógica reticencia inicial. Siempre nuestros encuentros han resultado ardientes, absolutamente placenteros. Cuando estamos juntos y nos queremos, el tiempo se detiene. A mí me gusta dedicar tiempo a quererla antes de ir a mayores, suavemente pero con pasión, a veces con brusquedad y energía cuando me coge algo más caliente de lo normal. Esos momentos previos que se suelen alargar creo que son claves para hacer que todos los encuentros resulten maravillosos.

Adoro abrazarme a su enorme cuerpo y sentir que su tripa invade mi cuerpo con calor y ternura, es una sensación deliciosa que nos gusta acompañar de profundos y prolongados besos mientras nuestras manos estrechan nuestros cuerpos con fuerza y amor.

En muchas ocasiones mis exploraciones acaban con mis labios entre sus piernas degustandola con pasión y ardor pues me excita mucho saborearla, sentir su regordete montículo y el tesoro de su flor oculto. A ella le vuelve loca y a mí aún más, mejor si además sostengo sus hermosas piernas con mis brazos por sus carnosas corvas. Muchas de esas ocasiones terminan con un orgasmo por su parte.

No somos expertos en hacer el amor porque aún nos quedan muchas cosas que descubrir y probar pero sí podemos confirmar que la manera en la que los dos conseguimos más intensidad es con ella a cuatro patas y yo embiestiendo por atrás, dicho de un modo un tanto directo. Desde esa posición ella recibe mi pene más profundamente y yo además puedo disfrutar de su enorme trasero que ya de por sí, es suficiente para mantanerme ardiente por un buen rato.

Yo tengo la suerte de poder mantener el "objeto" erecto por mucho tiempo sin eyacular lo que nos permite prolongar nuestras penetraciones en tiempo y posición, pero ella siempre está dispuesto a recibirme y gozar del placer de mi sexo dentro de ella, consiguiendo en ocasiones 3 o 4 orgasmos seguidos hasta que yo acabo liberándome y cayendo exhausto junto a ella, bien encima de ella o ella encima de mí.

Tenemos nuestras debilidades y preferencias, nos encanta el sexo oral a los dos y de vez en cuando utilizamos objetos que nos ayudan a salirnos de la rutina. A mí me encanta que ella se ponga encima de mí tanto para penetrarla como para simplemente sentir sus carnes aplastandome, no digo nada si además hacemos un 69 con ella encima, podemos estar un buen rato dándonos placer mutuamente mientras la agarro con ardor de sus prominentes y gordas nalgas, el placer en su máxima expresión.

No sabemos si compartir estas pinceladas de pasión con otras personas es suficiente para hacerse una idea de la pasión que compartimos, del amor que nos une y lo afortunados que somos, yó fundamenalmente por tener una mujer tan excepcional y con un cuerpazo que tengo que pellizcarme todas las noches por tener la suerte de poder admirar, a la vez que gozar. Ella es GORDA y es hermosa, atractiva, fogosa a más no poder, un rubí de belleza inigualable y con corazón de fuego.

Nuestro amor y pasión son nuestros mejores ingredientes para ver siempre la vida con humor y esperanza. No somos una pareja excepcional, somos respetuosos y con ilusión de ser felices en pareja, abiertos a seguir aprendiendo y a nuevas experiencias.


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gordos.org
Septiembre 2007

 

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