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El mexicano Manuel Uribe es un misterio para la ciencia: pesa más
de 500 kilos, pero tiene los niveles de colesterol y azúcar
de una persona sana.
SU caso es una incógnita, un misterio que los especialistas
no saben justificar. Manuel Uribe, un mexicano que pesa 550 kilos,
se ha convertido en un caso inexplicable para la ciencia médica
porque pese a la gran acumulación de grasa sus niveles de
colesterol y de azúcar en la sangre están dentro de
las normas de una persona sana. «Me han hecho muchos análisis
y salgo más sano que una persona normal», confiesa
Uribe.
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El hombre de 40 años tiene asombrados a los médicos
que lo han revisado al superar la media tonelada y no padecer ninguno
de los trastornos comunes de la obesidad mórbida. «Siempre
he estado sano, más sano que una persona normal, me han dicho
los diversos médicos que me han tratado», asegura.
Debido a su gordura de más de media tonelada, Uribe fue abandonado
por su esposa y se refugió en la casa de su madre, donde
vive prácticamente aislado del mundo, ya que para moverse
debe recurrir a una grúa y a un transporte especial que le
regaló un amigo.
En los últimos dos años, Uribe prácticamente
no ha salido de su casa. Está postrado en una cama y es atendido
por su madre. Dice que su problema comenzó en 1992, cuando
«comenzó a engordar», pues hasta esa época
pesaba 130 kilos, aunque reconoce que comía más de
lo normal.
Manuel trabajaba en diversas ciudades de Estados Unidos, donde
compraba partes automotrices usadas para venderlas en la ciudad
de Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León,
en México. «Posteriormente dejé de comer carbohidratos,
carnes y calorías y comencé a comer más verduras,
trate de cambiar. Pero nada, el gordito continúo engordando»,
añade con cierta tristeza Manuel Uribe.
Manuel Uribe veía cómo aumentaba su peso desde que
era muy pequeño. Cuando era un adolescente, ya alcanzaba
los 120 kilos.
Poco después, se trasladó a EEUU, país en
el que prosiguió su particular escalada de obesidad, hasta
llegar a los 410 kilos
En ese momento, fue sometido a una operación de cirugía
estética, en la que los médicos lograron sacarle 80
kilos de grasa.
Sin embargo, el esfuerzo fue en vano: su cuerpo sustituyó
esta cantidad por líquidos y llegó a alcanzar los
más de 600 kilos de peso. En ese momento, Manuel hizo público
su caso
Manuel será operado en Barcelona. La intervención quirúrgica
a la que se someterá el paciente consiste en la aplicación
de un by pass gástrico a través de la laparoscopia.
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