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Y es que la nueva norma de esta compañía estatal,
que se aplica desde este jueves, va a obligar a más de uno
a hacer deporte y a pasar hambre si no quiere quedarse sin empleo
o trabajar en las operaciones de tierra, con su consecuente pérdida
salarial.
Tras varios llamamientos a su personal para que modere su peso,
la empresa ha sido tajante: no va a tolerar que los michelines estropeen
la imagen de la compañía, que trabaja en un mercado
cada vez más agresivo. La decisión no es, por tanto,
una cuestión de salud sino de perfil público.
El peso ideal
Hasta ahora se permitía a la tripulación un margen
de hasta tres kilos por encima de lo que la empresa determina como
el peso ideal de una persona según su altura, pero desde
este jueves no se permite ni un solo kilito de más: el que
esté por encima de su peso, no vuela.
"Es imposible de cumplir. Una persona no pesa lo mismo a los
25 años que a los 40, es normal engordar y tienen que dejarnos
un margen", dijo a Efe Shurabi, una azafata que no quiso desvelar
su nombre completo y que afirmó que entre sus compañeras
ha cundido el enfado y el miedo.
Para el presidente y director de la compañía, Vishwapati
Trivedi, el asunto no deja ninguna duda: "Somos parte de la
industria de servicios y debemos tener una imagen más presentable,
así que hemos de intentar que las tripulaciones de cabina
estén más en forma". El ejecutivo afirmó
que "si un miembro de la tripulación excede el peso
ideal tendrá que permanecer en tierra".
El pobre gordo -o más probablemente gorda, ya que alrededor
del 85% del personal de vuelo en la empresa son mujeres- no deberá
irse a la calle directamente: tendrá un plazo de 45 días
para ponerse en forma y lograr inclinar a su favor el fiel de la
balanza.
El sari traicionero
El uniforme para mujeres de Indian Airlines es el tradicional sari
indio, seis metros de tela enrollados en el cuerpo que dejan la
tripa al aire y que, si quien lo lleva no está demasiado
delgada, expone cruelmente las lorzas.
Según los medios, de los 1.600 asistentes de vuelo de Indian
Airlines, la compañía considera que alrededor del
10% tiene sobrepeso.
"Nos avisaron hace 15 días de que debíamos adelgazar,
pero en ese tiempo uno no puede quitarse tres kilos, sobre todo
con el trabajo que tenemos, sin tener horarios fijos y no facilita
el hacer deporte", se quejó a Efe el tripulante de cabina
Hari Gupta.
Pero los empleados de Indian Airlines son conscientes de que las
tendencias del mercado obligan a mejorar la imagen de la compañía.
En los últimos años han surgido cerca de una decena
de aerolíneas de bajo coste, con una publicidad agresiva
y personal joven y atractivo.
Aerolíneas picantes
La recientemente aparecida Kingfisher se precia de sólo
contar con modelos entre sus azafatas, mientras que Spice Jet (la
aerolínea picante) ha sorprendido a la tradicional población
india con unos uniformes de faldas ajustadas y mucho más
cortas de las que se pueden ver por la calle.
"La gente se olvida del trabajo que hacemos. Recibimos formación
para dar primeros auxilios y manejar situaciones de emergencia,
además de servir comida y bebidas. Parece que ahora ya sólo
importa mostrar a chicas con vestiditos cortos", protesta Hari.
Pero no todos los empleados están en contra. Algunos, como
Neha, piensan que esta medida mejorará la imagen de la empresa,
que así podrá atraer a más clientes pues en
la India la mayoría de los pasajeros son hombres.
De hecho, Neha se queja de que los empleados que llevan más
años volando cobren casi el triple que las jóvenes,
las caras nuevas que ha incorporado en los últimos tres años
la compañía y que, según afirma, son "más
guapas, más delgadas, más trabajadoras y con más
talento".
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