Someterse a una operación para reducir el peso , es una
decisión difícil, muchas veces desesperada y que conlleva
una serie de riesgos que hay que valorar.
Pero siendo realistas, no se valoran en muchos casos otros aspectos
mas alla de la ilusión por dejar de ser obesa y ven las promesas
de los cirujanos como la única vía de escape que les
quedan.
De esa ciega y cierta desesperación se llegan a aprovechar
cirujanos que movidos por el deseo de ingresar grandes cantidades
de dinero, se lanzan a operar sin estar preparados para ello. El
doctor David Flum, de la Universidad e Washiton en los Estados Unidos
encontró que el riesgo de morir en este tipo de intervenciones
es 4.7 veces superior a la media si el cirujano que la llevaba a
cabo tenía como experiencia menos de 21 operaciones de este
tipo. Y es que hay cirujanos que con cursos de un día y medio,
ya se lanzan a operar.
Aún cuando los cirujanos siempre describen el mejor resultado
posible, el paciente exitoso tendrá que llevar una vida después
en la que tendrá que afrontar otros problemas de salud, uno
tras otro. Literalmente estas operaciones supone destrozar el sistema
digestivo de la persona, sí, para compensar otras carencias
asociadas a la obesidad que el paciente sufren que compensan los
efectos de dichas intervenciones.
Veamos algunos aspectos que conviene tener en cuenta * :
Operación de riesgo.
Hay múltiples complicaciones posibles: infecciones, hernias,
diálisis de por vida, cálculos biliares, coágulos,
obstrucción intestinal, úlceras .... La principal
complicación se origina cuando se queda un hueco entre
la bolsa del estómago y el intestino. la infección
resultante puede ser fatal y fulminante.
Este tipo de cirugía mayor, se complica mucho más
si el paciente padece otras enfermedades como diabetes o enfermedades
cardiaca.
* La información aquí
mostrada debe tomarse como una recopilación de datos recogidos
de opiniones de
ssde expertos y pacientes que han pasado
por el quirófano. Citamos las fuentes de los estudios en
nuestra ddsección de salud.
Nuestra posición es la siguiente:
Aunque la grasa sea perjudicial
para la salud ( lo cierto es que en muchos casos no es así
) , estar gordo es probablemente las más saludable de las
alternativas ( cuando se es gordo), y desde luego a la alternativa
de operarse. Cada persona es un mundo y pesando lo mismo, con
el mismo grado de sobrepeso, sea éste de 20, 40 o 100 kg,
hay personas que gozan de salud física y mental, así
como otras para las que su sobrepeso sí es un impedimento
físico y psicológico que contribuye directamente
a provocarles enfermedades. éstos últimos son los
que tienen que adelgazar por motivos de salud, incluso operarse.
vvSabemos
que muchos expertos se llevarán las manos a la cabeza por
parte o todo lo que aquí se muestre. ssNosotros
sólo queremos mostrar la otra versión de esta realidad
y que la gente juzgue. Creemos que ssconocer
todas la opiniones razonables en un asunto siempre es positivo y
ayuda a que las decisiones aadefinitivas
que se tomen sean más acertadas, sean estas cuales sean.
Nos creemos con el deber de mostrar ssy
agumentar nuestra posición porque pensamos que así
contribuimos a mejorar, y respetamos todo el aaabanico
de otras opciones, que por otra parte todos ya conocemos. Hay que
ir a cada paciente, por muy nnobeso
que sea, para averiguar por qué es gordo, pues el problema
puede que no esté en la ingesta
ddde calorias sino en otros factores
que no se tienes en cuenta, y en tal caso, ninguna dieta ni operación
ddpodrán ayudar a esa persona
si no se tratan esos otros factores base. Tal vez la aceptación
de uno mismo ddsea el comienzo y el
final del camino a tus problemas, lo que no implica que uno se deba
descuidar ni ddhacer por llevar una
vida sana. Uno debe ser libre de poder elegir.
Se puede estar sano, ser feliz y vivir una vida completa siendo una
persona obesa.
Recuperación del peso.
En muchos casos el paciente seguirá siendo obeso. La pérdida
de peso media se cifra entorno a los 40 kg y entorno a un 60 %
volverá a ser un obeso mórbido trascurridos unos
años.
Malnutrición. Tu
aparato digestivo no podrá absorber ciertos nutrientes
que tendrás que compensar de por vida con complejos vitamínicos.
Muy elevado índice de fallecimientos.
Aproximadamente el 2 % de los pacientes fallecen dentro de los
30 días siguientes a la operación.
No es irreversible 100 %.
Aunque los doctores dicen que es irreversible, nunca se vuelve
al estado anterior a la operación y cuanto más tiempo
pase, menos reversible es.
No se volverá a disfrutar de
la comida. A partir de operarse, el operado ya no disfrutará
del placer de comer. Aunque resulte frívolo hablar de este
aspecto, lo cierto es que la comida es un placer para el 100 %
de las personas, coman unos más que otros, mejor o peor,
pero lo cierto es que es un placer al que se tendrá que
renunciar en gran medida.
Deberás cambiar tu relación con la comida.
Deberás hacer dieta después y controlar tu alimentación
de por vida.
No podrás comer ciertos alimentos, como todos los
dulces ya que provocarías un síndrome llamado
"dumping" que te haría vomitar, sudar y dolores
de cabeza.
No podrás beber alcohol.
Se recomienda que después, en las comidas no bebas
y comas al mismo tiempo debido al limitado espacio de tu estómago.
Estarás normalmente sin ganas de comer, lleno los
primeros meses, después deberás evitar beber
durante las comidas y beber mucho entre comidas para forzar
la sensación de lleno.
Se recomienda comer siempre algo de verdura un poco hecha
en cada comida.
Antes de operarse, uno se puede permitir excesos si va a
una fiesta e ingerir 3000 - 5000 calorías. Después,
lo máximo que se podrá ingerir son 600 - 1000.
Seguro que muchas podemos hacernos a la idea de lo que supone
en cantidad y composición de lo que podremos comer.
Caída del pelo y deterioro de
la piel. Es una realidad que las personas gorditas
solemos gozar de tener una piel suave y tersa, tras la operación,
la piel queda floja dando un aspecto demacrado.
Reducción de la lívido.
Es habitual que las personas operadas tengan una reducción
de la lívido.
Vómitos. Es muy habitual
que las personas que se han operado sufran de por vida de vómitos.
La comida se tendrá que masticar lenta y concienzudamente
de por vida, y si comemos cantidades mayores a la capacidad del
estómago que nos queda ( es muy pequeño ) vomitaremos.
Aceptación del nuevo estado..
Hay expertos que cifran en 2 años el término medio
para que una persona que antes era gorda y tras la operación
no lo sea, asuma su nuevo cuerpo ante la sociedad. Acostumbrados
a verse rechazados por la sociedad, ahora la mente necesita su
tiempo para verse no gordo.
Falta de estudios a largo plazo.
Actualmente no hay evidencias reales que muestren resultados a
largo plazo porque no ha pasado el tiempo suficiente para obtenerlos.
Aparte de los beneficios a corto plazo que esperan los cirujanos
en sus pacientes, también se argumenta que gracias a la
operación se alarga la esperanza de vida de estas personas.
Aún no hay datos que sustenten la afirmación anterior,
tal vez no sea así.
Para estar sano resulta imprescindible hacer ejercicio,
y se puede hacer ejercicio, sea cual sea el peso que se tenga, siempre
que se realize con programas adecuados a nuestra constitución,
a nuestra edad y la salud que se tenga.
Para rematar, encima si te mueres en la operación o el postoperatorio,
se dirá que falleciste no por culpa de la operación
sino porque ERAS UNA PERSONA OBESA, PUNTO,
Esa es nuestra triste realidad.