Los gordos no tienen buena imagen en la sociedad actual. Es cierto
que tener algunos kilos de más se asocia con el buen carácter,
con ser buena persona, pero la realidad es que los gordos a menudo
son objeto de burla, rechifla e, incluso, marginación; mucho
más si los kilos de más no son unos cuantos, sino
bastantes. La sociedad actual ha escogido como canon de belleza
la delgadez, símbolo también de salud y éxito
en una vida en la que los obesos no están bien vistos. De
estos asuntos habla la obra Gorda, un título sin eufemismos
del norteamericano Neil Labute que tras una gira por toda España
llega al teatro Alcázar de Madrid, donde comenzará
sus representaciones el próximo miércoles, 11 de enero.
Os animamos a ir a verla si podeis .
La obra cuenta con dirección de Tamzin Townsend. La inglesa
es asimismo la responsable escénica de la versión
en castellano de El método Grönholm -el texto de Jordi
Galcerán que lleva 16 meses de éxito continuo en el
vecino teatro Marquina, otra comedia ácida, como
las denomina Townsend. Con esas dos palabras la directora clasifica
las obras que te hacen reír pero luego te pegan una
hostia cuando sales del teatro y te pones a pensar en lo que has
visto. Es el teatro que prefiere: bueno, que guste al
público que ha pagado 30 euros y tiene derecho a divertirse,
a reírse, pero que luego da que pensar a la hora de la cena,
porque no es frívolo, está bien escrito y trata un
tema interesante.
El asunto de Gorda son cómo los prejuicios pueden
condicionar la vida de las personas y causar daños terribles
por auténticas chorradas. Pero sin ceñirse sólo
en quienes tienen más kilos de los considerados óptimos,
ya que la obra apunta también al resto de los seres normales
que hacen de la apariencia el valor supremo de las personas.
Autor: Neil Labute
Director: Tamzin Townsend
Intérpretes: Luis Merlo, Iñaki Miramón, Teté
Delgado y Lidia Otón
Horario: X y J a las 20 h. V y S a las 20.30 y 22.30 h. D a las 19
h. L y M descanso.
Precio: de 18 a 24 € .
Precio reducido: de 15 a 20 € .
Teatro Alcázar
Labute cuenta la historia de chico conoce a chica, chico y chica
se enamoran. Él es un treintañero con todas las gamas
del éxito, interpretado por Luis Merlo, mientras que el papel
encarnado por Teté Delgado corresponde al de una mujer
guapa, lista, divertida, es decir, estupenda, pero gorda.
Y ése es el problema, que el círculo de él,
encabezado por Iñaki Miramón, entiende que si un hombre
de sus posibles se enamora de una gorda, es que algo le pasa,
que está caducado. Comienza un sinfín de comentarios
que empiezan como chistes o gracias sin supuesta malicia,
pero que poco a poco suben de tono hasta llegar a la crueldad y
mostrar lo que cada uno guarda dentro; son comentarios que acaban
haciendo diana en un hombre (Luis Merlo) que vive obsesionado
consigo mismo, con la imagen de triunfador que transmite y
que le llevan a reconocer que está enamorado con locura
de la chica pero que no puede seguir con ella porque está
gorda.
A pesar de ello, la directora no deja de recordar el caso que vio
la semana pasada, tras una función en Mallorca, donde salió
llorando de la obra una mujer muy gorda. Del resto del público
espera Townsend que hable luego de lo que ha visto,
sobre todo después de comprobar que las risas del principio
se convierten en un posterior silencio cuando dejan de encontrar
divertido lo que le pasa al personaje de Teté.