Esta es
una web sin ánimo de lucro. No somos profesionales de la
salud.
Nada de lo que aquí se diga debe sustituir una conveniente
atención médica, la información mostrada
debe servir para reclamar una mejor y más correcta atención
por parte de los servicios médicos, en aras a que el
paciente mejore su salud física y psicológica.
Por favor entienda que
no podemos contestar ninguna pregunta médica ni proporcionar
consejos médicos. Lea la información que proporcionamos
y contrástela o pregunte a su doctor. Nosotros recomendamos
escribirse las dudas antes de acudir a la cita con el médico.
Ofrecemos una serie de estudios e investigaciones que cuestionan
los principios básicos que desde pequeñitos todos
hemos dado por sentado respecto a la obesidad.
No es nuestro objetivo no es tratar de convencer a nadie sobre
la veracidad o no de dichos estudios, nos conformamos con poder
ofrecerlos y que Uds. juzguen.
A partir de los 70, para vivir más es mejor
olvidar la dieta y tener un ligero sobrepeso, según
un estudio realizado en Australia que contradice las recomendaciones
de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Las personas de más de 70 años consideradas
con sobrepeso tienen un riesgo de mortalidad un 13% menor
en los siguientes diez años que las que se encuentran
en un rango de peso normal, concluye.
Los resultados del estudio, que se publican hoy en el
Journal of The American Geriatrics Society, respaldan
la hipótesis de que las tablas de Índice
de Masa Corporal (IMC) de la OMS que definen la delgadez,
el sobrepeso y la obesidad son "demasiado restrictivas
para las personas mayores".
Así lo afirma el autor principal del estudio,
Leon Flicker, de la Universidad de West Australia, en
cuya opinión "quizás haya llegado la
hora de revisar la clasificación del IMC para las
personas mayores".
El IMC se obtiene dividiendo el peso corporal en kilos
por la altura en metros al cuadrado. Para la OMS un resultado
de entre 18,5 y 24,9 es normal, 25 indica un sobrepeso
y la obesidad aparece a partir de un índice de
30.
Flicker explicó que el propósito del estudio
era disipar las inquietudes suscitadas por las constantes
recomendaciones de adelgazar a las personas mayores y
determinar qué IMC está asociado con un
menor riesgo de mortalidad en este segmento de la población.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores
estudiaron a 9.200 hombres y mujeres australianos de entre
70 y 75 años, a los que se hizo un seguimiento
durante diez años a partir de 1996 o hasta su fallecimiento,
teniendo en cuenta su estilo de vida, salud y características
demográficas.
Y se demostró que el riesgo de mortalidad era
un 13% menor para aquellos con un IMC considerado como
sobrepeso, en comparación con los participantes
de peso normal.
EL 40% DE CIRUGIAS CONTRA LA OBESIDAD FRACASAN POR FALTA
DE SEGUIMIENTO MEDICO
El 40% de las cirugías contra la obesidad fracasa
cuando no hay seguimiento médico apropiado por parte
de un equipo multidisciplinario, compuesto por médico
clínico, nutricionista, psicólogo, endocrinólogo
y personal quirúrgico, tanto en la etapa previa como
posterior a la intervención.
Sanidad retira un fármaco habitual en tratamientos
contra la obesidad
La Agencia Europea del Medicamento asegura que Reductil
puede provocar ataques cardíacos y apoplejías
Los culos y caderas grandes son buenos para la salud,
según los expertos
Según afirman expertos británicos, lucir unos
kilos de más en las caderas, los muslos o el trasero,
es bueno para la salud ya que protege contra enfermedades
del metabolismo o dolencias del corazón.
En estas zonas se acumula un tipo de grasa que elimina
los ácidos lípidos dañinos y contiene
los agentes anti inflamatorios, evitando que se solapen
las arterias. Del mismo modo, los traseros grandes son
preferibles a las cinturas gruesas, según agrega
el equipo de científicos de la Universidad de Oxford.
La Revista Internacional sobre la Obesidad, asegura que
estos científicos podrían estar buscando
un mecanismo para aumentar los niveles de grasa en estas
zonas del cuerpo.
Uno de los grandes logros que se consigue es reducir
la diabetes. Una persona que posea poca grasa en estas
zonas, podrias acarrear problemas metabólicos serios
como el síndrome de Cushings.
Obesas por herencia
La obesidad hereditaria ha encontrado su justificación
en un gen. Los estudios científicos han demostrado
que algunas funciones reguladoras del peso, el tamaño
y la distribución del tejido graso y la cantidad
de adipositos pueden variar de una persona a la otra de
acuerdo a sus características genéticas.
Los refrescos light tienen mayor relación
con la obesidad que los refrescos azucarados
Ya hubo un estudio famoso en la Universidad de Purdue, donde
los profesores Davidson y Swithers administraron a un grupo
de ratas yogurt con sacarina y a otro grupo yogurt con azúcar.
Los investigadores encontraron que ésto las hacía
consumir más calorías, ganar más peso
y un mayor porcentaje de grasa que las ratas alimentadas
con yogurt con azúcar.
Una teoría para dar explicación a este
fenómeno es que el cuerpo, por el hecho de sentir
un alimento dulce, se prepara metabólicamente para
recibir azúcar en sangre, y al no recibirlo, se
dispara la sensación de hambre posterior para satisfacer
la demanda hormonal y metabólica puesta en marcha.
Entre 1979 y 1988, se realizó un seguimiento de
hábitos alimenticios a 3682 participantes en el
Departamento de Medicina en el Health Science Center de
la Universidad de Texas (San Antonio Heart Study). Los
resultados del estudio se presentaron en 2008. Aquellos
participantes que bebieron más bebidas light
en comparación con azucaradas tuvieron mayor incidencia
de sobrepeso y obesidad. Según encontró
la Dra Fowler, beber tan sólo un refresco al dia,
incrementa en un 30% las probabilidades de ser obeso,
pero lo realmente sorprendente es que si el refresco era
light, la probabilidad de padecer sobrepeso
y obesidad es aún mayor, hasta el 54% en el caso
de beber entre 1 y 2 refrescos light diarios.
Además
el estudio MESA realizado por la Division of Epidemiology,
Texas University (Nettleton et al) concluye que el consumo
de refrescos light están asociados con
un riesgo significativamente mayor de padecer síndrome
metabólico y diabetes
Obesidad en mayores de 65 años puede reducir
el riesgo de muerte
Un estudio de la Universidad de York (Canadá) determinó
que unos cuantos kilos de más en personas mayores
de 65 años de edad parecen reducir el riesgo de mortalidad
en este grupo de la población.
El estudio realizado por los doctores Jennifer Kuk y
Chris Ardern, de la Escuela de Kinesiología y Ciencia
Sanitaria de la Universidad de York, en Toronto, se basó
en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada
de 1988 y 1994 y ha sido publicado en la Revista de la
Sociedad Estadounidense Geriátrica.
Tras estudiar los datos de 4.437 hombres y 5.166 mujeres los
investigadores indicaron que mientras que la obesidad general
y abdominal está asociada con un mayor riesgo de mortalidad
en adultos menores de 65 años de edad, la asociación
entre obesidad y mortalidad es nula o inversa en los mayores de
65 años de edad.
Los autores concluyen que "los efectos adversos de la obesidad
en el riesgo de mortalidad son solo aparentes en adultos menores
de 65 años de edad".
No se observó osteoartritis en ratones obesos
que no tenían leptina
Los investigadores de la Universidad de Duke hallaron que los
ratones extremadamente obesos no desarrollaron osteoartritis si
sus organismos no tenían leptina. De hecho, las articulaciones
de los ratones obesos parecieron más saludables que las
de los ratones normales.
El estudio aparece en la edición de. 29 de septiembre de
la revista Arthritis & Rheumatism.
Farshid Guilak director de investigación ortopédica
del departamento de cirugía de la Duke comentó.
"Si podemos encontrar una vía que relaciona la dieta
rica en grasa con la artritis, podemos tratar de identificar y
bloquear los mediadores de inflamación que se relacionan
con la grasa de la dieta".
La utilización de anticonceptivos oralesNOengorda
Una amplia serie de estudios de la Universidad de Leiden (Holanda)
y de la Family Health International (USA), podría acabar
con una de las más arraigadas creencias entre las mujeres,
hasta el punto de ser la principal causa para no utilizar este
tipo de anticonceptivos, ya sean orales o en parche. Según
la revista "Obstetrics and Gynecology", en algunos de
estos estudios se comparó la evolución del peso
de dos grupos de mujeres, uno que utilizó anticonceptivos
orales, y otro grupo de control que tomó placebos, sin
que se pudiera observar diferencia alguna de peso entre las integrantes
de ambos.
La razón de la amplia aceptación de la idea,
desmentida por estos estudios, de que utilizar anticonceptivos
orales engorda, quizá esté en el hecho de que
en algunas pacientes puede producirse una discreta retención
de agua en el organismo al comienzo del tratamiento.
Efecto "rebote": si una dieta no es para siempre,
mejor no hacerla
Una prestigiosa especialista confirma algo que ya se sabía
aunque con frecuencia muchos ignoran: si se comienza una dieta
para terminar abandonándola, se recupera el peso que se
tenía y algo más. Pero también, y lo que
quizá es peor, hay evidencias de que se producen otros
efectos nefastos para la salud.
Durante el congreso Fibell 2008, el pasado mes de junio,
la doctora Susana Monereo, jefa de la sección de
Endocrinología y Nutrición del Hospital
Universitario de Getafe (Madrid) y miembro de la Sociedad
Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO),
intervino para prevenir al auditorio contra una costumbre
tan extendida como perniciosa: el seguimiento de dietas
de adelgazamiento ocasionales.
Explicó que, cuando una persona que quiere adelgazar
se somete a una dieta de adelgazamiento, su organismo
reacciona reduciendo el gasto energético. Se produce
una respuesta metabólica y neuro-endocrina que
tiende a conservar la grasa corporal como reserva de energía,
dificultándose así la reducción del
peso. Si con posterioridad se abandona la mencionada dieta
y se come más, se incrementa el gasto energético
del cuerpo, pero en menor medida de lo que antes se redujo.
La consecuencia es que, al final, se ha subido de peso y, lo
que es peor, ha aumentado la proporción de grasa, en
especial la intraabdominal. El efecto acumulado de varios, y
a veces muchos intentos frustrados de adelgazar es muy perjudicial
para el organismo, hasta el punto de que, según Monereo,
hay evidencias científicas de que este fenómeno
se relaciona con muchas patologías, como diabetes tipo
2, hipertensión y problemas circulatorios
El 40% de quienes sufren anorexia o bulimia comenzó con
una 'dieta de verano'
Las personas obesas deben vacunarse contra la gripe A
aunque hay un estudio que no nos situan como población
de riesgo
Se está escuchando mucho la recomendación de que
los obesos se vacunen contra la gripe A, dados sus problemas para
la ventilación pulmonar, que ocasionarían
dificultades de defensa contra el virus H1-N1, considerado
también como un factor de riesgo"pero el doctor
Anthony Fiore de los Centros para el Control y la Prevención
de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés) dijo que otra
investigación no había confirmado esto.
El riesgo de fractura se duplica tras una cirugía
por obesidad
El aumento dramático y sostenido de recambio óseo
después de una cirugía para combatir la obesidad
se traduce en un aumento significativo del riesgo de sufrir fracturas,
especialmente en las manos y los pies, según reveló
un estudio.
Los autores de la investigación, de la Clínica
Mayo en Rochester, Minnesota, compararon la frecuencia de fracturas
en 97 pacientes de 44 años en promedio, sometidos a una
cirugía contra la obesidad, o bariátrica, con
la tasa esperada en personas de la misma edad y sexo de la población
general.
Al 90 por ciento de los participantes se les realizó
un bypass gástrico y al 10 por ciento, gastroplastia
vertical con banda o diversión biliopancreática.
Ochenta y seis participantes eran mujeres.
A los siete años de la operación, 21 pacientes
con cirugía bariátrica sufrieron 31 fracturas
en total.
"Demostramos que los pacientes con cirugía bariátrica
tuvieron el doble de riesgo de sufrir una fractura que la población
general", dijo la doctora Elizabeth Chittilapilly Haglind,
que presentó el estudio en la reunión anual de
la Sociedad de Endocrinología, en la ciudad de Washington.
El aumento del riesgo de sufrir alguna fractura en los pacientes
operados fue del 80 por ciento.
El riesgo de sufrir una primera fractura en la cadera, la muñeca
o la columna creció un 40 por ciento, mientras que casi
se duplicó el riesgo de sufrir fracturas en cualquier
otro lugar del cuerpo.
El riesgo más alto correspondió a las fracturas
de manos y pies, con más del triple y el cuádruple
de peligro, respectivamente.
La coautora del estudio, doctora Jackie Clowes expresó
a través de un comunicado: "Se desconoce por qué
las fracturas son más frecuentes después de una
cirugía bariátrica, en especial en las manos y
los pies".
Consumir frutos secos no está asociado al aumento
del peso, según un estudio
Un estudio realizado de forma conjunta por la Universidad de Navarra
y la Universidad de Harvard, publicado en la revista "American
Journal of Clinical Nutrition", confirma que el consumo de
frutos secos no está asociado con una mayor ganancia de
peso.
El centro universitario ha anunciado hoy en un comunicado que
así se ha demostrado mediante el seguimiento durante
ocho años a 51.188 enfermeras americanas con edades comprendidas
entre 20 y 45 años.
La primera autora del estudio, Maira Bes-Rastrollo, ha explicado
que "a pesar de que normalmente el peso corporal de las
mujeres aumenta, se observó que aquellas que consumían
frutos secos dos o más veces por semana mostraban una
ganancia inferior respecto a las que no lo hacían.
Según la especialista ya se sabía que la ingesta
frecuente de frutos secos está asociada a un menor riesgo
cardiovascular, "no obstante, el hecho de que los frutos
secos sean altamente energéticos provoca cierta reticencia
en los profesionales sanitarios, quienes en ocasiones no promocionan
su consumo por temor a que induzcan ganancia de peso y obesidad".
Bes-Rastrollo ha explicado que los frutos secos son ricos en
proteínas y fibra, también disminuyen la sensación
de hambre, a la par que aumenta la termogénesis y la
energía gastada en reposo.
Las dietas de adelgazamiento habituales son ineficaces
Las dietas de adelgazamiento que no se ajustan a la composición
de grasa, masa muscular y metabolismo energético, es decir,
las calorías que se consumen en reposo, apenas son eficaces.
Así se desprende de un estudio realizado en el Laboratorio
de Composición Corporal del Grupo de Investigación
en Nutrición de la Universidad de Zaragoza, GENUD . En
general, las dietas de adelgazamiento apenas se ajustan a este
tipo de parámetros
Un estudio revela que la obesidad protege a las personas
con problemas cardiovasculares
La obesidad protege a las personas con problemas cardiovasculares
pese a que es uno de los principales factores que causan esas
enfermedades, reveló un estudio divulgado el 18 de mayo
(2009) por la revista Journal of the American College of Cardiology.
Según la investigación, realizada por médicos
del Departamento de Prevención y Rehabilitación
Cardíaca del Centro Médico Ochsner, en Nueva Orleans,
los pacientes obesos viven más que los pacientes sin
exceso de peso y que sufren el mismo grado de la enfermedad.
"Los pacientes obesos de males cardíacos responden
mejor al tratamiento y, paradójicamente, tienen mejor
supervivencia que los más delgados", indicó
Carl Lavie, director médico del centro en el estado de
Luisiana.
Un estudio desvincula la ingesta de refrescos y obesidad
El
consumo moderado de bebidas refrescantes no provoca obesidad,
según el estudio Avena, realizado sobre una muestra de
1.523 adolescentes españoles, de 13 a 18 años de
distintas provincias españolas. Este dato contradice estudios
similares realizados en Estados Unidos, pero se basa en un consumo
moderado, no el nortamericano, donde la ingesta media de refrescos
duplica al español. Seguir leyendo el arículo
Expertos aseguran que "no existe ningún fundamento
científico" para excluir el pan de la dieta
No existe "ningún fundamento científico para
excluir o reducir el pan" de la alimentación habitual,
"ni en personas delgadas ni en aquellas que sufren sobrepeso
u obesidad", según afirman las conclusiones del estudio
'Influencia del consumo de pan en el estado ponderal: revisión
sistemática', realizado por el Grupo de Investigación
en Nutrición de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Los resultados obtenidos en la investigación han demostrado
que una dieta rica en pan, "sobre todo en el caso del integral",
favorece una disminución de peso, la reducción del
Índice de Masa Corporal (IMC); o no tiene influencia en
estas variables.
Por ello, los autores insisten en "la importancia de que
tanto el pan como los cereales formen parte de la dieta habitual
de la población con o sin sobrepeso", ya que cumplen
"un papel muy importante para garantizar un buen estado de
salud".
Para llegar a estas conclusiones, los especialistas de la
Universidad de Las Palmas llevaron a cabo un análisis
de 38 artículos científicos en los que se examinó
la relación que existe entre el consumo de pan y el peso
de los individuos.
De este modo, en el 90 por ciento de los estudios "o bien
no se encuentra relación o bien el consumo de pan presenta
un papel beneficioso en relación con la obesidad",
apuntó el coordinador del estudio, el doctor Lluis Serra
Majem.
Los únicos resultados negativos fueron los obtenidos
en la ingesta de pan blanco. No obstante, según explicó
el doctor Serra, estos datos "no son estadísticamente
significativos, ya que sólo se han hallado en uno de
cada diez artículos".
En pocas palabras:
Al menos la mitad de los adultos con sobrepeso y casi un
tercio de los hombres y mujeres obesos no tienen complicaciones
en su salud, poseen niveles normales de presión sanguínea,
colesterol y de otros parámetros cardiometabólicos,
según un estudio coordinado desde la Facultad de Medicina
Albert Einstein de Nueva York (Estados Unidos) y publicado
en Archives of Internal Medicine.
Asimismo, ser delgado no necesariamente protege frente
a las enfermedades cardiovasculares. De acuerdo con el
estudio, el 23% de los adultos estadounidenses con un peso
normal presentan factores de riesgo para sufrir enfermedades
coronarias y diabetes.
El equipo de investigadores analizó los datos de 5.440
hombres y mujeres sedentarios que fueron examinados y completaron
cuestionarios para los Sondeos de Salud Nacional y Examen
Nutricional (NHANES, en sus siglas en inglés) entre
1999 y 2004. Así, descubrieron que más del 23%
de quienes tenían un peso saludable, según su
índice de masa corporal, tenía dos o más
mediciones negativas entre las siguientes: presión
arterial, triglicéridos, glucosa en sangre, proteína
C reactiva, resistencia a la insulina y c-HDL
Los hombres tienen tres veces más riesgo que las
mujeres de sufrir patologías derivadas del sobrepeso,
según un estudio
Los depósitos de grasa visceral, relacionados con la
aparición de problemas metabólicos y cardiovasculares,
representan el 35'7% de la grasa corporal de los hombres obesos
y el 17'3% de la grasa de las mujeres, según un estudio
realizado sobre 2.000 personas obesas por los expertos de
Nutrición Center (NC), que aseguran que estos datos
demuestran que la probabilidad de padecer patologías
derivadas del sobrepeso es tres veces superior en hombres
que en mujeres
Dic.2008
Un poco de ejercicio beneficia a los obesos mórbidos:
estudio
Cuando se trata de hacer ejercicio y aumentar la actividad física,
las personas con obesidad mórbida se sienten vencidas y
se preguntan por qué comenzar. Pero un nuevo estudio muestra
los motivos por los cuales deberían empezar a moverse un
poco más.
Aun muy poco ejercicio, una hora por semana, mejora la calidad
de vida y la capacidad de realizar tareas diarias, como vestirse,
atarse el cordón del zapato o simplemente caminar.
"El estudio habla de la importancia de que las personas
con sobrepeso, aun aquellas con obesidad mórbida, presten
atención al hecho de que aumentar muy poco el nivel de
actividad física les puede hacer más fácil
la vida", dijo el doctor Martin Binks a Reuters Health.
Una evaluación previa al inicio del programa reveló
que los pacientes que hacían actividad durante menos
de 60 minutos por semana tenían mejor calidad de vida
y hacían las tareas cotidianas con más facilidad.
"Aunque ellos no tenían altos niveles de actividad,
se sentían mejor. Esto respalda lo que enseñamos
durante años: ningún ejercicio es demasiado poco
como para no tener ningún efecto. Y hace bien, independientemente
del peso", dijo Binks.
Binks presentó los resultados del estudio en la reunión
anual 2008 de la Sociedad de Obesidad, en Phoenix, Estados Unidos
.
Las personas obesas con diabetes tienen igual probabilidad
de ser diagnosticadas que sus pares más delgados
"la obesidad no aumenta la probabilidad de que la diabetes
de un individuo sea diagnosticada", informaron la doctora
Christina C. Wee y sus colegas del Centro Médico Beth Israel
Deaconess de Harvard, en Boston.
No hay consenso sobre quiénes deben ser cribados para
la detección de diabetes, observó el equipo de
Wee en el artículo publicado en la revista médica
Diabetes Care.
El diagnóstico temprano de la diabetes es especialmente
importante para las personas obesas, añadieron los expertos,
ya que la investigación muestra que tienen menos probabilidad
de que se les ofrezca la atención preventiva que puede
ayudar a evitar las graves complicaciones de la enfermedad.
Para investigar el impacto del índice de masa corporal
(IMC) de una persona en la probabilidad de tener diabetes sin
diagnosticar, los investigadores examinaron a 5.514 personas
que participaron en la encuesta National Health and Nutrition
Examination Survey 1999-2004.
Casi un 10 por ciento de los participantes en el estudio tenía
diabetes y el 28 por ciento de ellos no había sido diagnosticado
con la enfermedad.
El IMC de una persona no cambiaba las cosas desde el punto
de vista estadístico respecto a si pasaban sin diagnosticar
o no: el 22 por ciento de las personas de peso normal con diabetes
estaba sin diagnosticar, al igual que el 32 por ciento de los
pacientes con sobrepeso y cerca del 33 por ciento de los obesos.
Los tratamientos de la obesidad y el sobrepeso que se basan
en disminuir la ingesta calórica terminan generando a mediano
y largo plazo, Sobrepeso, Obesidad, Resistencia a la Insulina
y Diabetes tipo 2.
El Dr. Carlos Graschinsky siempre fue muy crítico de las
dietas hipocalóricas, hasta considerarlas una de las principales
causas de la epidemia de obesidad que está sufriendo el
mundo.
El especialista, refiere que los tratamientos actuales de la
obesidad hacen foco en las dietas y en medicamentos anorexígenos
que disminuyen el apetito y la ingesta calórica. Esto
es muy malo para la salud y altera el metabolismo.
El Dr. Carlos Graschinsky, endocrinólogo, autor del
libro Antiobesidad y conductor de Medicos Consultores en Radio
Rivadavia agrega que se debe cambiar drásticamente el
tratamiento de la obesidad para lo que sugiere:
1. Aumentar la actividad física.
2. Caminar mínimo 1 hora todos los días
3. Comer de todo en forma equilibrada, los únicos alimentos
prohibidos son aquellos que generan descontrol y compulsión.
En caso que ya este afectado el metabolismo por dietas restrictivas:
1. Análisis para conocer la relación entre Glucemia
e Insulina
2. Dosaje de T4L, TSH, T3 ty T3R
3. Prevención y control médico
La Hipótesis Graschinsky se puede relacionar con la Hipótesis
Barker que refiere que los bebés que sufren malnutrición
durante el embarazo, disminuyen su metabolismo y se preparan -y
preparan a sus órganos- para vivir una vida de pobreza
en el ambiente extrauterino, o sea, después del nacimiento.
Recientemente el director del Departamento de Biología
Molecular e Ingeniería Bioquímica de la Universidad
Pablo de Olavide (UPO), Francisco Manuel Martín Bermudo,
aseguró hoy en Carmona (Sevilla), en el marco del curso
de verano (2008) de la UPO sobre 'Gastronomía, Turismo
y Salud', que el aumento de los caso de obesidad y diabetes
tipo II se ha producido por la falta de actividad física
y no porque se coma más, pues "ingerimos menos calorías
que hace 30 años", apostilló el experto.
Durante el transcurso de su conferencia sobre la 'Nutrición
en la actividad física', Francisco Manuel Martín
Bermudo señaló que la práctica de ejercicio
físico ha disminuido en torno a un 30 y 40 por ciento en
las últimos tiempos.
Como explicó el experto, hoy día las labores
domésticas, de ocio o trabajo implican menos movimiento,
menos esfuerzo, y en definitiva, menos actividad física
que décadas atrás y "es aquí donde
surgen los problemas". Problemas que afectan al sistema
cardiovascular, metabólico, inmunológico y psicológico.
Pues, como insistió Bermudo, la actividad física
moderada y rutinaria mejora la salud a todos esos niveles.
El ejercicio físico acelera el metabolismo basal -- responsable
del gasto de calorías del organismo para mantener sus funciones
vitales -- hasta en un diez o 15 por ciento, ayuda a metabolizar
el azúcar y disminuye la resistencia a la insulina. Referente
al sistema cardiovascular, la práctica deportiva moderada
mejora el ritmo cardíaco y disminuye la presión
arterial hasta en tres unidades durante un período de 24
a 30 horas tras realizar el ejercicio.
Asimismo, la actividad deportiva contribuye a la formación
de masa muscular en personas menores de 30 años, "pues
a partir de esa edad el ser humano empieza a perder masa ósea
y ya el ejercicio físico no puede impedir esa pérdida
natural. De ahí, la importancia adquirir durante la infancia
y juventud buena reserva de masa ósea", aseguró
el experto.
A nivel del sistema inmunológico, Martín Bermudo
destacó que se han realizado estudios epidemiológicos
que demuestran que la práctica de actividad física
moderada y realizada de forma continuada protege frente al cáncer
mientras que el ejercicio intenso deprime el sistema inmune
Los varones obesos son menos propensos a tener hernias
Los varones con sobrepeso u obesidad serían menos propensos
que los más delgados a tener una hernia en la ingle, sugirió
un estudio de largo plazo
Los autores hallaron que entre casi 7.500 hombres suecos controlados
durante 34 años, el riesgo de desarrollar una hernia en
la ingle disminuía a medida que aumentaba el peso de cada
participante.
En general, los hombres obesos a mediana edad fueron un 43 por
ciento menos propensos que los varones con peso normal a recibir
diagnóstico del trastorno en las siguientes tres décadas.
Los resultados fueron publicados en Annals of Surgery.
Las hernias aparecen cuando una parte de un órgano interno
sobresale a través de un área débil de un
músculo, en general en el abdomen.
Las hernias en la ingle, o hernias inguinales, surgen cuando el
tejido intestinal sobresale por una zona débil del canal
inguinal, una abertura entre las capas del músculo abdominal
en la zona de la ingle.
La presión excesiva contra la pared abdominal, como el
esfuerzo para levantar peso, puede producir una hernia. En teoría,
la obesidad podría favorecer la aparición de estas
hernias porque produce presión adicional dentro de la cavidad
abdominal, aunque la evidencia no es concluyente.
El nuevo estudio, en el que investigadores controlaron a un grupo
grande de hombres durante un período prolongado, sugiere
que, en realidad, el peso excesivo protegería contra las
hernias, según explicó a Reuters Health el autor
principal, el doctor Anders Rosemar.
El equipo dirigido por Rosemar, del Hospital Universitario Sahlgrenska,
en Ostra, Suecia, aclara que se desconoce por qué la obesidad
tendría ese efecto protector. Una posibilidad, opinaron
los autores, es que la grasa adicional y el grosor de la pared
abdominal eviten la formación de las hernias. Otra opción,
agregaron, es que las hernias, que suelen producir una protuberancia
visible en la ingle, se detecten más fácilmente
en los hombres más delgados. Con todo, las hernias causan
dolor, lo que afectaría a los hombres sin importar su peso.
La obesidad protege contra una forma letal de malaria
Los científicos del Instituto de Investigación para
el Desarrollo (IRD) en París, inyectaron a 14 ratones obesos
y 14 ratones no obesos con el parásito de la malaria, Plasmodium
berguei.
A los seis días ocho de los animales no obesos murieron
de malaria cerebral.
Ésta es una de las formas más graves de malaria,
que afecta el sistema nervioso central, causando coma y muerte
en humanos.
Los científicos no saben con exactitud cómo logran
resistir a la malaria los ratones obesos, pero creen que existen
varias posibilidades.
Una podría ser una mutación en el gen que codifica
la hormona leptina, que hace obesos a los ratones, y que también
controla la respuesta inmune del organismo.
Otra posible explicación -dicen los científicos-
es que los niveles de azúcar anormalmente altos asociados
a la obesidad tanto en ratones como en humanos quizás
compensen la caída en la glucosa en la sangre que causa
la malaria severa.
Esto podría permitir a los ratones defenderse mejor
de la infección parasitaria.
Esto, afirman, podría conducir al desarrollo de nuevos
tratamientos contra la enfermedad que mata a un millón
de personas cada año
La obesidad no depende del número de células,
sino de su capacidad para almacenar grasa
Cuando llegamos a los 20 años, el cuerpo ya no gana ni
pierde células grasas. Si alguien sube de peso no genera
más de estas células. Ganar peso está relacionado
con la capacidad del organismo para acumular grasa.
Investigadores estadounidenses publicaron en la revista Nature,
un estudio en el que aseguran que no importa si una persona gana
o pierde peso durante toda su vida, ya que al llegar a los 20
años de edad, su cuerpo mantiene la misma cantidad de células
grasas.
Señalaron que la razón por la que alguien puede
ser obeso radica en la capacidad de cada organismo para almacenar
la grasa, no en las célula.
Cada año, ya sea usted gordo o delgado, que pierda peso
o lo gane, 10% de sus células grasas mueren. Y cada año,
esas células muertas son reemplazadas por nuevos adipositos.
: ¿qué determina el número de adipositos
en el cuerpo de una persona? ¿Cuándo se determina
ese número? por ahora, señalan investigadores,
no tienen ni idea de cómo responder a esas preguntas.
Flier y otros investigadores de la obesidad advirtieron que
incluso si los científicos conocieran cómo trabaja
el sistema de células adiposas, no está claro
si sería seguro o efectivo tratar la obesidad interviniendo
en ese sistema. Una de las duras lecciones aprendidas en las
últimas dos décadas es que el cuerpo cuenta con
controles redundantes para mantener su peso.
"Sospecho que la regulación del peso del cuerpo
es tan compleja que si se interviene en un lugar, algo más
sucederá para neutralizar esa intervención",
indicó Salans.
Los edulcorantes pudieran aumentar el riesgo de obesidad
Las personas que utilizan endulzantes artificiales tienen mayor
riesgo de volverse obesas que los que consumen azúcar normal,
advierten científicos estadounidenses.
La investigación con experimentos animales demostró
que estos comen más y acumulan más grasa después
de ingerir regularmente sacarina.
Ahora se cree que los edulcorantes podrían trastornar
la habilidad corporal para asociar los sabores dulces con el
exceso de calorías. Eso dificultará más
regular la ingestión de alimentos y, por ende, se comerá
más.
Susan Swithers y Terry Davidson, del Centro de investigaciones
sobre la conducta ingestiva, de la Universidad de Indiana, EE.UU.
tomó dos grupos de ratas y las alimentó con yogur
descremado. Un grupo recibió yogur con sacarina, mientras
el otro consumió yogur endulzado con glucosa natural.
Descubrieron que los animales que tenían sacarina continuaban
comiendo más tiempo. Además, los alimentados con
endulzante artificial mostraron una subida menor en la temperatura
corporal, síntoma que el metabolismo estaba más
lento.
Los datos indican que el consumo de alimentos endulzados
artificialmente con sacarina sin calorías pueden ocasionar
sobrepeso y mayor adiposidad que lo que causaría el consumo
del mismo alimento endulzado con azúcar con muchas calorías.
La relación entre la mortalidad y el exceso de peso
siempre fue un tema polémico. Estudios de hace más
de 20 años cuestionan esa asociación[2007]
Así lo explicó el doctor Jorge Braguinsky, codirector
de la Carrera de Especialista en Obesidad de la Universidad Favaloro,
sobre los resultados de un estudio realizado por científicos
estadounidenses sobre la relación entre el peso y la mortalidad
Obesidad: ¿pizza, virus o genes?
Un trabajo publicado en la última edición del American
Journal of Clinical Nutrition indica que existe un componente
genético que predispone a la obesidad. Un grupo de investigadores
británicos llegó a esta conclusión luego
de trabajar con gemelos idénticos de entre 8 y 11 años.
Las investigaciones sobre obesidad infantil constituyen un campo
de intensa actividad, especialmente si tenemos en cuenta el aumento
marcado de la población obesa, tanto adultos como niños,
en todo el mundo.
Recordemos que de acuerdo a datos del año 2007 provistos
por la Organización Mundial de la Salud, se considera que
cerca de 2000 millones de personas en todo el mundo son obesas
o tienen sobrepeso.
Pero, ¿qué causa este aumento descontrolado de peso?
Las causas parecen ser variadas. Veamos un par de ellas.
Genes sospechosos
Esta no es la primera vez que el componente genético
y la obesidad aparecen conectados. En 2007, un nutrido grupo
de investigadores británicos publicó sus resultados
en la revista Science asociando al gen FTO con un incremento
de la masa corporal. Trabajando con más de 38.000 personas
de 7 años o más, los investigadores determinaron
que aquellos individuos que tenían dos copias de este
gen pesaban, en promedio, 3 kilos más que aquellos que
no lo tenían.
La función del gen FTO no esta totalmente esclarecida
pero se sabe que tiene algo que ver con el hipotálamo,
el cual, entre otras cosas, regula el apetito. A pesar del interesante
descubrimiendo los autores fueron cautos y dijeron que no creían
que este gen fuera responsable de la epidemia global de obesidad.
Otro gen había sido descubierto previamente en 2003:
el GAD2. Investigadores norteamericanos, franceses y británicos
responsabilizaron a este gen de estimular el apetito en su artículo
publicado en la revista PLoS Biology.
Pero hay muchos genes más que han sido relacionados
con la obesidad a través de distintos trabajos científicos.
Un vistazo a una base de datos disponible en Internet me permitió
contar 75.
La pista viral
No todo queda en nuestros genes. Ya en la década del
90 un trabajo de Nihil Dhurandhar, investigador hindú,
indicaba que el virus SMAM-1 causaba un aumento de la grasa
abdominal acumulada en pollos. Notablemente, un grupo de pacientes
obesos que fueron testeados para detectar la presencia de anticuerpos
contra este virus dieron positivo: habían estado expuestos
al SMAM-1.
Varios años después, Dhurandhar y Richard Atkinson
(profesor emérito de Medicina y Nutrición de la
Universidad de Wisconsin) publicaron un trabajo en la revista
Obesity Research explicando el mecanismo por el cual otro virus,
el Ad36 incrementaba el contenido de grasa en pollos y ratones.
De acuerdo a Atkinson los animales infectados con Ad36 elevan
su contenido de grasa corporal entre un 50 y un 100%. El investigador
también determinó que alrededor de un 30% de las
personas obesas testeadas tenían anticuerpos contra este
virus, o sea que habían estado expuestos al mismo. El
hallazgo fue tan interesante que Atkinson creo una compañía,
Obetech, donde se continúa investigando sobre la relación
entre virus y obesidad. Obetech tiene un valor agregado: con
un análisis puede decirle si Ud. tiene anticuerpos contra
el Ad36 y por lo tanto cierta predisposición a engordar.
Nuevos resultados estuvieron disponibles el año pasado
cuando un trabajo presentado en el congreso de la American Chemical
Society mostró que al exponer stem cells (las células
que pueden convertirse en cualquier tipo celular del organismo)
al virus Ad36 más del 50 % de las mismas se convertía
en células que acumulan grasa.
Más complicado de lo que parece
Examinando la inmensa cantidad de información disponible
respecto al tema de la obesidad se puede concluir algo sin lugar
a dudas: las posibles causas son múltiples y distintos
expertos le asignan a algunas más importancia que a otras.
Desde falta de sueño, pasando por bebés de madres
de mayor edad hasta las causas genéticas y virales arriba
descriptas.
En lo que sí muchos expertos están de acuerdo
(y el sentido común los apoya) es que es imposible comer
en exceso y bajar de peso. Si no se queman las calorías
que se consumen, el aumento de peso es inevitable. Y de esta
ley de la física nadie se escapa aunque algunos puedan
tener una mayor predisposición que otros pero de esta
ley de la física nadie se escapa.
Otro punto a tener en cuenta es que nuestros genes no han cambiado
mucho en los últimos 100 años pero nuestro estilo
de vida sí. De hecho, el trabajo publicado por la Dra.
Wardle y sus colaboradores (el que apareció recientemente
en todos los medios) comienza diciendo: el dramático
incremento en obesidad infantil en los últimos 15 años
se debe claramente a cambios en el medio ambiente porque los
genes no se han alterado. Esto indica que, si bien el
componente genético puede contribuir, el mismo no es
100 % responsable.
Lo que algunos temen es que mucha gente que padece esta enfermedad
tome esto como una excusa para darse por vencida. Decir es
genético para algunos equivale a decir no
hay nada que se pueda hacer (al menos hasta que se pueda
tratar al gen responsable del problema). Para muchos especialistas
culpar a la epidemia de obesidad en causas virales o genéticas
es como tapar el sol con un dedo. El Dr. Kottke, cardiólogo
del Centro Cardíaco del Hospital St. Paul en Minnesota
afirma: Es como decir que no necesito dejar de fumar porque
para cuando tenga cancer de pulmón va a haber una cura.
El médico culpa al estilo de vida: Ni siquiera
tenemos que levantarnos del asiento para cambiar el canal y
el precio de la comida chatarra está en niveles increíblemente
bajos agrega.
Tal vez lo más apropiado sea tomar la reciente información
acerca de la conexión entre factores genéticos
y sobrepeso y procesarla de la siguiente manera: si un chico
tiene algún gen que lo predisponga a convertirse en obeso,
se deben redoblar los esfuerzos para controlar su dieta y la
actividad física que desarrolla. No olvidemos que el
equipo de la Dra. Wardle publica que la familia es importante
para prevenir el desarrollo de obesidad en una edad temprana
si bien el control de la obesidad a largo plazo necesita de
esfuerzos individuales y sociales para modificar el medio ambiente.
La obesidad no afecta a la memoria[2007]
Tener sobrepeso no implica problemas cognitivos en la vejez. Esta
es la principal aportación de un estudio publicado en la
revista de la Academia estadounidense de Neurología, 'Neurology'.
El nivel intelectual se medía por la combinación
de cuatro tests y el índice de masa corporal dividiendo
el peso entre la altura al cuadrado.
Las estadísticas compararon los cambios en el índice
de masa corporal (ICM), la edad y la educación (el tiempo,
el tipo, etc.) y tuvieron en cuenta el sexo de los encuestados,
así como si eran de raza negra o blanca, encontrando
una significante relación entre esto último y
el ICM.
De los casi 4.000 participantes, el 24'6% eran obesos, el 37'4
sufría de sobrepeso, el 36% tenían un peso normal
(un ICM de 18'5 a 24'4) y el 2% restante tenía un peso
por debajo de lo aconsejado.
Los autores insisten en concluir que la relación entre
la función cognitiva de las personas mayores y su composición
corporal es compleja y que, por lo tanto, no se asocia la obesidad
en la vejez a la aparición de demencias o de declive
cognitivo.
De hecho, estudios anteriores han explicado la existencia de
ciertos mecanismos psicológicos que permiten que un incremento
del índice de masa corporal suponga una protección
de la función cognitiva del adulto.
La obesidad puede proteger tras ser tratado por infarto[2007]
Paradójicamente, los obesos o superobesos doblan la supervivencia
tras recibir tratamiento por un infarto que los normopesos. El
sorprendente hallazgo se publica en European Heart Journal.
CF 25/06/2007
El estudio, en 1.676 pacientes, de Heinz Buettner, del Herz-Zentrum,
en Krozingen (Alemania), evaluó los tres años siguientes
a un infarto de miocardio sin elevación del segmento ST
después de un tratamiento precoz con un stent o un bypass.
Tras este tiempo fallecieron el 9,9 por ciento de los normopesos,
el 7,7 por ciento de los que tenían sobrepeso y sólo
el 3,6 por ciento de los obesos.
Las personas mayores obesas parecen correr menor riesgo
de contraer tuberculosis [2007]
HONG KONG (Reuters) - Las personas mayores obesas parecen
correr menor riesgo de contraer tuberculosis (TB) que aquellas
con peso bajo o dentro del promedio, según un estudio amplio
realizado en geriátricos de Hong Kong.
A pesar de que la obesidad se relaciona con problemas de salud
como la hipertensión, la diabetes y la enfermedad cardiovascular,
los expertos notaron que entre las personas que sufren los mismos
inconvenientes, aquellas con sobrepeso tienden a sobrevivir
a las delgadas.
En la última edición de Archives of Internal
Medicine, investigadores de Hong Kong informaron que las personas
mayores obesas tienden a estar mejor protegidas de la tuberculosis
que sus pares delgados.
Los expertos estudiaron a una cohorte de 42.116 personas registradas
en 18 centros de salud geriátricos en el 2000, y los
siguieron de cerca por un período de cinco años.
Los pacientes tenían 65 años o más, y
fueron clasificados en cinco categorías según
su índice de masa corporal (IMC).
Quienes tenían un peso por debajo de lo normal eran
seis veces más propensos a enfermarse con tuberculosis
que aquellos participantes obesos, mientras que quienes tenían
un peso promedio eran tres veces más proclives que las
personas con sobrepeso, según un miembro del equipo de
investigación.
"Esta relación es bastante consistente; cuanto
más pesada es la persona, menor es el riesgo," señaló
en una entrevista CC Leung, experto asesor del Departamento
de Salud de Hong Kong.
Más de un tercio de la población mundial está
infectada con TB. Sin embargo, sólo una de cada 10 personas
infectadas desarrollará los síntomas de la enfermedad
y eso suele suceder cuando sus sistemas inmunes están
debilitados.
Si no es tratada, la TB o Mycobacterium tuberculosis, causa
la muerte de la mitad de sus víctimas.
Leung dijo que deberían realizarse estudios para establecer
la razón de la aparente fortaleza de las personas con
sobrepeso cuando se trata de la TB, aunque parece estar apoyado
por algunas teorías.
"Nuestros tejidos adiposos no sólo controlan nuestro
metabolismo sino además nuestros sistemas endocrino e
inmunológico. Esa es nuestra hipótesis,"
agregó el experto.
La duplicación de un gen sería la principal causa
de la obesidad
Científicos británicos han descubierto que la duplicación
de un gen es un factor crucial del sobrepeso de muchas personas,
revela un estudio divulgado hoy por la revista Science.
Según los científicos de Wellcome Trust, el mayor
organismo de investigaciones médicas del Reino Unido,
cuando una persona tiene dos copias o alelos del gen, identificado
como FTO, corre un 70 por ciento de mayor riesgo de ser obesa.
Por el contrario, en aquellas personas con una sola copia de
FTO, el peligro de tener un peso excesivo se reduce a un 30
por ciento.
Los científicos señalaron que entre los europeos
blancos, aproximadamente una de cada seis personas tiene una duplicación
del gen.
"Estamos comiendo más y haciendo menos ejercicios.
Por lo tanto, estamos aumentando de peso. Sin embargo, dentro
de esta misma población hay quienes engordan más
que otros", según Andrew Hattersley, de la Escuela
de Medicina Península.
Según el científico, la pregunta que muchos se
hacen es por qué, pese a comer menos y hacer más
ejercicio, tienden a engordar con más rapidez.
"Existe, sin dudas, un componente en la obesidad que es
genético", señala Hattersley.
Sin embargo, los científicos reconocen que, pese al
descubrimiento hecho en su estudio, todavía desconocen
por qué algunas personas tienen dos copias del gen y
otras ninguna.
Fallece otra mujer que se operó del estómago para
combatir su obesidad
Una mujer de 40 años falleció el 02/04/07 en el
Hospital Carlos Haya de Málaga cuando era operada de urgencia
para tratar de atajar las complicaciones de una primera intervención
a la que se había sometido para controlar su obesidad mórbida,
según confirmaron fuentes hospitalarias . En un primer
momento, el postoperatorio transcurrió sin problemas, pero
el lunes su evolución se complicó y posteriormente
tuvo que ser operada por segunda vez, falleciendo a las cinco
de la mañana.
Un nuevo estudio revela más riesgos en las operaciones
para obesos
Un nuevo estudio en EEUU ha descubierto que esta operación
puede provocar pérdida de memoria y otras complicaciones.
La investigación, publicada en 'Neurology', la revista
de la Academia Estadounidense de Neurología, encontró
que el procedimiento provoca un trastorno llamado encefalopatía
de Wernicke.
Esta condición afecta el sistema nervioso y el cerebro
y puede provocar confusión y dificultad en la coordinación
de movimientos.
Los investigadores afirman que la causa de este síndrome
es la falta de vitamina B1 -o tiamina- y que el vómito
frecuente que provoca la cirugía puede conducir a ese
trastorno
El estudio encontró que el síndrome de encefalopatía
de Wernicke ocurría de uno a tres meses después
de un procedimiento quirúrgico para reducción de
peso, por ejemplo el bypass gástrico.
Sin embargo, uno de los casos estudiados ocurrió después
de 18 meses de que se practicó la cirugía.
Los autores de la investigación afirman que las personas
que se han sometido a esta operación deben tomar los
suplementos vitamínicos que se les han recetado.
Cuando llega el verano aparecen las prisas por perder peso,
los datos hablan
El 95% de las mujeres con cáncer de mama no responde
al perfil de riesgo establecido
El 95 por ciento de las mujeres con cáncer de mama no
responde al perfil de riesgo establecido por los expertos, que
generalmente comprende a mujeres de entre 45 y 55 años,
con antecedentes en familiares de primer grado, con cierto sobrepeso
y que siguen una dieta rica en grasas, según explicó
hoy el doctor del servicio de Ginecología del Hospital
de Cruces de Bilbao, José Luis Neyro, en el marco del 'VII
Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer' que se celebra
estos días en Madrid.
Según estos datos, la realidad "desbarata el mapa
establecido", ya que tan sólo el 5 por ciento de
los casos que se registran en España tienen una explicación
"lógica", siendo estos los asociados a factores
genéticos, concretamente los genes BCRA-1 y BCRA-2, cuya
presencia multiplica las posibilidades de que una mujer desarrolle
un tumor de mama
La obesidad presenta un riesgo similar de enfermedad grave que
la existencia de diabetes mellitus
Las personas que sufren diabetes tienen tres veces más riesgo
de desarrollar una enfermedad grave y de morir jóvenes que
los individuos que no tienen diabetes, según un estudio de
las Universidades de Kentucky y Emory (Estados Unidos) que se publica
en la revista digital Critical Care. La investigación
también revela que las personas obesas que no tienen diabetes
tienen el mismo riesgo de morir o presentar enfermedades que los
pacientes no obesos que no tienen diabetes.
Según los investigadores, estos resultados son sorprendentes
ya que la obesidad está asociada a la diabetes. Los autores
del estudio concluyen que la relación entre obesidad,
diabetes y enfermedad crítica es compleja y que la obesidad
por sí misma no predice una mala evolución de
quienes la padecen en términos de salud.
Los resultados (1) muestran que, en ausencia
de diabetes, los individuos obesos no tienen un mayor riesgo
de sufrir un fallo orgánico agudo, o de morir por este
motivo, en comparación con los individuos no obesos.
Por el contrario, los pacientes con diabetes son tres veces
más propensos a tener una enfermedad crítica con
un fallo orgánico agudo y tres veces más propensos
a morir por este motivo o cualquier otra causa en comparación
con los pacientes que no tienen diabetes, independientemente
de su IMC.
(1) El estudio analizó datos de 15.408
sujetos de entre 44 y 66 años que habían sido
en un principio estudiados entre 1986 y 1989. Los investigadores
analizaron el índice de masa corporal (IMC), la presencia
de diabetes (del tipo 1 o 2) y el historial de enfermedad crítica,
como un fallo orgánico, y mortalidad en un periodo de
tres años.
Un Índice de Masa Corporal alto a los 18
años asociado a menor predisposición a
sufrir cáncer de mama CME/CE en mujeres antes
de la menopausia
Según un extenso estudio realizado recientemente
y publicado en Noviembre de 2006 por Archives of Internal
Medicine un IMC alto se ha asociado a un menor riesgo de
padecer cáncer de mama en mujeres premenopáusicas.
Así lo afirma la doctora Karin B. Michels, de la
escuela de medicina de Harvard en Boston, Massachusetts.
Siete de cada diez españoles no practica actividad
física a diario
El 77% de los españoles no practica actividad física
a diario y tiene una rutina sedentaria a lo largo de la
jornada laboral, según el estudio 'Hábitos
y frecuencia de consumo de alimentos', hecho público
en un estudio publicado a finales de Septiembre del 2006.
Eso es lo que hay que combatir. Son esos hábitos
lo que que reducen los niveles de salud sean personas obesas
o delgadas, pero no, sólo se pone el dedo en las
personas gorditas.
La investigación, encargada por el Instituto Flora,
señala que un 42% de los ciudadanos no realiza
esfuerzos de ningún tipo y un 35% reconoce estar
sentado la mayor parte del día. Por zonas geográficas,
las que registran peores resultados son Catalunya y Baleares,
donde un 84,1% de los entrevistados admite tener una rutina
sedentaria.
Les sigue la zona norte de Asturias, Cantabria, Galicia
y País Vasco con un 80,7% y el resto de Comunidades
Autónomas están bastante igualadas con entre
un 71% y un 75% de personas que reconocen llevar una vida
sedentaria.
Las personas obesas que no padecen diabetes-
no presentan mayor riesgo de sufrir estos episodios,
ni de morir de forma prematura
Los diabéticos tienen tres veces más
riesgo de padecer una enfermedad grave, así como de morir
jóvenes, frente a las personas que no sufren esta enfermedad.
Así lo afirma un estudio desarrollado por las universidades
estadounidenses de Kentucky y Emory. La investigación,
que publica la revista digital Clinical Care, concluye que las
personas con obesidad, que no padezcan diabetes, no tienen el
mismo riesgo de morir o caer gravemente enfermos que aquellos
obesos que sí la padezcan.
Los investigadores han mostrado su sorpresa por los resultados,
ya que la obesidad es una patología asociada a la diabetes.
Además, concluyen que la relación obesidad
diabetes enfermedad crítica es compleja,
y que la primera no predice una mala evolución de salud,
por sí misma, en quienes la padecen.
La investigación se ha realizado sobre 15.408 personas
de entre 44 y 66 años entre 1986 y 1989. Las conclusiones
señalan que, en ausencia de diabetes, los individuos
obesos no tienen un mayor riesgo de padecer un fallo orgánico
agudo o morir por este motivo, en comparación con las
personas que no tienen obesidad. En el lado contrario, las
personas diabéticas son tres veces más propensas
a padecer este tipo de episodios y presentan, también,
tres veces más posibilidades de morir de forma prematura.
Expertos señalan principal causa obesidad niños
es falta deporte
El progresivo descenso de la actividad física es
la principal causa del aumento de la obesidad infantil,
por delante de la mala alimentación, según
ha señalado el presidente de la Sociedad Española
de Nutrición Comunitaria (SENC), el doctor Lluís
Serra.
Esta es una de las principales conclusiones
de un estudio presentado recientemente en el marco del Pre-Congreso
Infantil de la SENC que se celebra en el Instituto Nacional de Educación
Física de Cataluña (INECF), previo al I Congreso Mundial
de Nutrición y Salud Pública que empieza mañana
en Barcelona.
Según el estudio, realizado entre más de 3.000 niños
y jóvenes de entre 2 y 24 años de todo el país,
más del 60 por ciento no practica ningún tipo de ejercicio
o lo practica menos de dos veces por semana.
En el caso de las chicas, superan la media siendo el 75 de ellas
las que hacen poco ejercicio, aunque en general son menos obesas
porque comen más saludablemente.
En general, los niños españoles son los europeos
que practican menos ejercicio en horario extraescolar, alerta el
estudio.
Los expertos han encontrado un punto de inflexión en los
13 años, edad a partir de la cual empieza a descender la
actividad física, siendo casi un 60 por ciento los jóvenes
se están más de dos horas al día en actividades
sedentarias como ver la televisión o jugar a vídeojuegos.
Este descenso de la actividad física se debe a la disminución
de horas lectivas dedicadas a la práctica deportiva en esta
edad, por lo que el doctor Lluis Serra ha pedido que se dedique
más tiempo a las clases de Educación Física.
El estudio también revela que son los de una mejor situación
socioeconómica los que hacen más deporte, lo que significa
que 'hay obstáculos para acceder al deporte en algunos casos',
ha alertado el presidente de la SENC.
Esta organización recomienda imitar el tiempo dedicado a
actividades sedentarias y ha recomendado al menos 60 minutos diarios
de actividad física moderada.
Actividades como jugar en el parque dos o tres a la semana, hacer
un mínimo de veinte minutos de deporte entre tres y cinco
veces por semana y caminar, utilizar las escaleras en vez del ascensor
o jugar al aire libre diariamente pueden ayudar a disminuir obesidad.
Los jóvenes que menos cumplen los mínimos de actividad
deportiva son los de las regiones del sur y Canarias, donde también
se concentra el mayor porcentaje de obesos (hasta un 20%), mientras
que los de Cataluña, Aragón, Madrid y Baleares son
los más deportistas y es donde hay también menos menores
obesos (alrededor del 9%).
Aumentan Niveles de Complicaciones Post-Operatorias en
Casos de Cirugía Bariátrica
Cuatro de cada diez pacientes que se someten a intervenciones
quirúrgicas contra la obesidad (cirugías bariátricas)
experimentan complicaciones como hernias, por ejemplo, en los
seis meses posteriores a su salida del hospital, según
revela un nuevo estudio de la agencia federal Agency for Healthcare
Research and Quality (AHRQ), parte del Departamento de Salud y
Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS, por sus siglas en
inglés). La investigación es la más extensa
de las que se han realizado hasta la fecha en el campo de las
complicaciones post-operatorias de intervenciones quirúrgicas
contra la obesidad, basadas en datos de reclamos de seguros médicos
Los investigadores descubrieron que los índices
de complicaciones entre pacientes menores de 65 años sometidos
a cirugía contra la obesidad y amparados por seguros privados,
aumentaron en un 81 por ciento después de ser dados de alta
del hospitalde un 21.9 por ciento, mientras estaban hospitalizados,
a un 39.6 por ciento al final del período de estudio de 180
días.
Las cinco complicaciones más comunes fueron: síndrome
de dumping o vaciado gástrico rápido, que consiste
en vómitos, reflujo y diarreas (aproximadamente el 20 por
ciento); complicaciones de anastomosis (resultado de la conexión
quirúrgica del intestino y el estómago) como filtraciones
o constricciones (12 por ciento); hernias abdominales (7 por ciento);
infecciones (6 por ciento) y neumonía (4 por ciento). Por
su parte, la tasa de mortalidad general en el período de
estudio post-operatorio de 180 días fue relativamente baja,
totalizando el 0.2 por ciento.
a mayoría de los estudios de complicaciones de cirugía
contra la obesidad, conocida también como bariátrica
o de pérdida de peso, se habían limitado a aquellos
que se llevan a cabo antes del alta del hospital o, cuando más,
hasta los 30 días posteriores al alta. Como se ha manifestado,
el nuevo estudio amplía el período de observación
hasta los 180 días (seis meses) después de la salida
del hospital.
Los doctores William Encinosa, Ph.D.; Didem Bernard, Ph.D. y
Claudia Steiner, M.D. M.P.H., de AHRQ, también analizaron
las diferencias entre los índices de complicaciones post-operatorias
correspondientes a 30 y 180 días, respectivamente. Los
científicos descubrieron que el 10.8 por ciento de los
pacientes que no experimentaron complicaciones en los primeros
30 días, las padecieron en los 150 días siguientes.
Los cuatro tipos de complicaciones cuyos índices ascendieron
en mayor medida durante este período fueron: complicaciones
de anastomosis (como filtraciones intestinales), úlceras
marginales, hernias abdominales y síndrome de vaciado gástrico
rápido o dumping.
Durante este mismo período de 30 días en comparación
con el de 180, la proporción de pacientes que reingresaron
en los hospitales con complicaciones aumentó en un 50 por
ciento: del 4.8 al 7.2 por ciento.
Los investigadores también estudiaron 44 tipos de trastornos
que pueden ocurrir en pacientes que han sido sometidos a operaciones
complejas, independientemente del tipo de intervención, como
complicaciones de procedimientos quirúrgicos, obstrucción
intestinal, trastornos gastrointestinales, dolor abdominal, dolor
en el pecho y problemas de nutrición. Los reingresos en casos
de pacientes sometidos a cirugía bariátrica a causa
de los trastornos mencionados aumentaron del 6.5 al 10.6 por ciento
entre los 30 y 180 días.
Para más información, ver el
artículo Healthcare Utilization and Outcomes after
Bariatric Surgery, publicado en el número correspondiente
a agosto 2006 de la revista Medical Care
Un estudio publicado en junio del 2002 en la revista "Obesity
Research" revelaba que una persona que practique ejercicios
de tipo cardio-respiratorios a unos niveles moderados, haciendo
un poco de gimnasia por ejemplo, estaremos consiguiendo
reducir el riesgo de muerte entre un 43 y un 52 %, sea
cual sea el peso de la mujer
( estudio llevado a cabo entre 9925 mujeres de 43 años
de promedio y durante 11,4 años).
Cuando los estudios tienen en cuenta el factor ejercicio, el IMM
( Índice de Masaq Muscular) deja de ser un factor relevante.
Un reciente estudio teoriza que para aquellas personas sometidas
a una operación de estómago por bypass que haya
superado los inconvenientes y riesgos de este tipo de intervenciones,
sólo supondría alargar su vida tres años
más respecto a otra persona que no se operase.
Ser una persona feliz mejora nuestro sistema
inmunológico y nos protege de muchas enfermedades.
Embarazos y obesidad
Nadie debería asumir que la obesidad supone un problema
en sí mismo, podría pero no tiene porqué
suponer ningún obstáculo en la actualidad.
El principal problema podría estar en la ovulación
en algunas mujeres obesas.
Otros estudios inciden , en cambio, en correlacionar el
mayor peso de las embarazadas con un menor riesgo durante
el embarazo. Cierto exceso de sobrepeso conferiría
también cierta protección que reducirían
los partos de niños bajos de peso, los fetos nacidos
muertos o los partos prematuros , entre otros.
Es importante no hacer dieta antes de quedarse embarazada
, y desaconsejable absolutamente hacer dieta durante el mismo,
aunque muchos doctores siguen saltándose este punto,
vital para que el niño crezca sin problemas. No dejar
de alimentarse nunca, aunque se sufran de nauseas.
El ejercicio moderado reduce muchos riesgos durante el embarazo,
entre otros la diabetes gestional.
No es condición necesaria atener unos abdominales
fuertes para empujar en el momento del parto.
Se recomiendan los ejercicios en el agua.
Las mamas obesas ganan menos peso durante el embarazo que
las delgadas.
Las pérdidas de peso rápidas pueden provocar
problemas de fertilidad.
Existe la creencia de que las personas obesas tienen más
grasa en la sangre y por ello las arterias obstruidas, sin embargo
estudios realizados demuestran todo lo contrario, es decir las
personas obesas tienen las arterias más limpias. (Applegate WB, Hughes JP, Zwagg RV. Case-control study of coronary
heart disease risk factors in the elderly. J Clin Epidemiol, 44:
409-415, 1991)
Los delgados (dentro del rango recomendado por las instituciones
americanas ) tiene el mismo riego de muerte prematura que los
obesos con obesidad mórbida o extrema. ( Andres, R, DC Muller and JD Sorking. Long-term effects of
cjange in body weight on all-cause mortality: A review. Ann Int
med 119: 737-743,1993)
Se puede controlar bien la tensión con una dieta correcta,
sin necesidad de tener que perder peso. (Appel, LJ, TJ Moore, E Obarzanek, et al. A clinical trial
of the effects of dietary patterns on blood pressure. N Engl J
Med 336: 1117-1124, 1997)
Es la grasa en la alimentación y no la grasa en el
cuerpo la que causa los problemas ( no tiene porque corresponderse
la grasa del cuerpo con la 'mala' grasa de la alimentación
) , como el colesterol alto. El estilo
de vida es más importante que el peso que tengamos. (Investigadores del National public Health Institute in Helsinki)
A pesar de que las evidencias afirman
que el estilo de vida que llevemos es más importante que
lo que pesemos, en términos de salud, la gente
, los gobiernos y la industria para la perdida de pesa siguen
arrollando como un tren descontrolado.
La mayoría de los estudios epidemiológicos muestran
que las pérdidas de peso hacen incrementar el riesgo
de muestre prematura, fundamentalmente por enfermedades cardiacas
(2,21,20,25,34), lo que implica una paradoja con lo que
es el supuesto objetivo de la industria para perder peso. (Blair, SN, J Shaten, K Brownell, G Gollins, and L Lissner.
Body weight change, all cause mortality, and cause-specific mortality
in the Multiple Risk Factor Intervention Trial. Ann Int Med 119:
749-757. 1993)
¿ Es la obesidad una enfermedad o un síntoma?
estudios revelan que no es una enfermedad y como tal los medios
que se ponen en práctica para curar esa enfermedad no surten
efecto, siendo incluso dañinos, el ejemplo de la persona
que tienen 40º de fiebre y que se le receta una aspirina
para bajarle la fiebre, aunque se la bajemos y aparentemente esté
mejor, en realidad no estamos haciendo nada, menos que nada, estamos
empeorando la salud de esa persona al no atacar el problema real
que le provoca la fiebre ( la obesidad sería el síntoma,
sin que tenga que haber una enfermedad detrás ).
El trasfondo real que sirve de argumento a todos los
doctores que claman porque perdamos peso, se basan en la idea fija
de que cuanto más delgado se sea, tanto más se vivirá.
La grasa mata, la prescripción es clara: adelgaza.
Osteoporosis. Parece ser que las mujeres obesas tienen
los huesos más densos y fuertes debido al hecho de haber
tenido que cargar con más peso en sus vidas.
Hay enfermedades como la diabetes, cálculos, etc con
una correlación con la obesidad. Correlación no
significa causa. Hay que tener en cuenta además que la
mayoría de los problemas asociados y comprobados ( causados
) con la obesidad vienen del efecto de las dietas, y LA
MAYORÍA DE LOS ESTUDIOS QUE SE REALIZAN SE LLEVAN A CABO
CON PACIENTES CRÓNICOS DE LAS DIETAS, ES DECIR QUE YA SE
ESTÁN HACIENDO MUCHO DAÑO EN SÍ.
El profesor Glenn Gaesser de la Universidad de Virginia estimó
que 3/4 de todos los estudios médicos relativos
al peso y su efecto en la salud llevado a cabo entre 1945 y 1995
( 50 años) concluían que el exceso de peso no tenía
efectos en la salud o incluso que podían llegar a ser beneficiosos.
No hay un sólo estudio que verdaderamente pudiera concluir
que la delgadez es más saludable. Esto nos debe, les debe
sugerir la hipótesis de que sea cierto.
La mayoría de los estudios muestran que las pérdidas
de peso llevan a incrementar el riesgo de muertes prematuras (
todo lo contrario a lo que todos tenemos entendido, ¿no?),
sólo unos pocos estudios revelan lo contrario ( algunos
legan a estimar el tiempo de más que se gana por kilo perdido).
Un estudio de 1995 de la sociedad Americana del Cáncer
concluyó que las personas obesas que estuvieran bien de
salud se las recomendaba que desistiesen a someterse a algún
programa para perder peso. En ese estudio se determinó
que las mujeres sanas que decidían perder peso por un periodo
de una año o superior, incrementaba su riesgo de muerte
prematura hasta en un 70 % por encima de las personas obesas que
no habían decidido perder peso.
El 70 % de las modelos que aparecen en la famosa revista Playboy
están bajo el umbral de los parámetros considerados
"sanos" , están más delgadas incluso de
lo que las tablas que a todos nos cuentan es recomendable estar.
.
La Journal of Social and Clinical psychology realizó
un estudio que mostraba, entre otros que las mujeres que aparecían
en los anuncios de televisión provocaban un descenso en
la auto confianza de aquellos que los veían en comparación
con lso que no veían dichos anuncios. Además se
confirmó que aquellas mujeres que no tenían el tipo
de las mujeres de los anuncios se producía una creciente
frustración.
Un estudio reveló que las mujeres que se controlaban
lo que comían, o eran consumidoras de productos light o
solían hacer dieta pesaban más que las que no controlaban
lo que pesaban a pesar de ingerir menos calorías por día. (R.J. Tuschi, Reinhold G. Laessle and Jane Wardle )
Sólo se ha probado , según Paul Ernsberger ( Ph.
D. od CAse Western Reserve School of Medicine) dos enfermedades
cuya incidencia mayor tiene su causa por la obesidad:
La artritis de las articulaciones
El cáncer de útero debido a que las
personas obesas tiene niveles mayores de estrógenos
y la falta de tratamiento correcto por parte de los
médicos.
El ejercicio físico no está proporcionado a la
pérdida de peso ( no así a la mejora de la salud)
consiguiente, incluso con ejercicio severo. (Jack Willmore, Ph. D. of Texas A&M University writing
for President Council on Physical Fitness and Spors)
Un estudio llevado a cabo en el Hospital del Corazón
de Sao Paulo probó que muchas mujeres fumaban para perder
el apetito, y que más del 90 % de las brasileñas
que fumaban temían dejar el hábito por miedo a coger
peso. Ser fumador sí que está probado un millón
de veces conlleva muchos riesgos directos sobre nuestra salud.
Ser obeso también nos protege de ciertas enfermedades.
Se ha probado que las personas obesas tienen un menor riesgo de
sufrir las siguientes enfermedades:
Menopausia prematura.
Hijos prematuros.
Cáncer de pulmón, estómago y colón.
Paul Gaesser encontró en más de 40 estudios
a lo largo de 30 años un notable menor riesgo de padecimiento
de la mayoría de los cánceres entre la gente
obesa.
Bronquitis crónica
Tuberculosis
Anemia
Diabetes tipo I
Escoliosis
Infecciones en la región urinaria
Úlceras
Enfisemas
Fracturas de cadera. Exactamente 2.5 veces menos incidencia
que las de peso "normal" y recordemos que la rotura
de cadera es una de las causas mayores de muerte e incapacidades
permanente entre las personas mayores.
Fracturas de vértebras.
Un sobrepeso puede ser beneficioso durante los procesos
de enfermedad
Ser obeso no hace que se sea una persona hipertensa, si una
persona va a ser hipertenso, lo serás seas obesa o no,
es más si dos personas son hipertensas, es más probable
que se pueda sufrir una apoplejía o un ataque al corazón
en la persona delgada que en la obesa.. Es importante reseñar
que para tomar la tensión el aparato tiene que ser lo suficientemente
ancho para poder tomársela a las personas obesas con brazos
anchos.
Diabetes. Una vida poco sana incrementa las posibilidades
de desarrollar diabetes tipo II, pero la obesidad no tiene porque
ser un factor a tener en cuenta. Las personas gordas tiene menos
probabilidades de desarrollar la diabetes tipo I. Hay estudios
que sugieren que para frenar el índice de personas gorditas
con diabetes tipo II es evitando que éstas pierdan peso
ya que se ha demostrado que las personas que hacen dieta tienen
un riesgo mucho mayor de desarrollar dicha enfermedad.
Un estudio sugiere que el mayor problema al que se enfrentan
las personas muy obesas ( IMM <40 ) son los de índole
mental, más que los propios del sobrepeso. El estudio calculó
que dichas personas tienen hasta 5 veces más posibilidades
de caer en una depresión que otras personas. Las personas
obesas pero no muy obesas ( 30 < IMM > 40 ). La comida es
un gran antidepresivo que hace que muchas personas gorditas parezcan
ser felices.
Terror a ir al médico. Las personas obesas son
reacias a ir al médico, sea cual sea su dolencia por la
humillación al que se ven sometidos, y el terror a que
un médico saque el tema del sobrepeso a colación.
Las asociaciones americanas has elaborado listas con médicos
y profesionales de la salud que no dan un trato vejatorio a sus
pacientes obesos. Accede a ellos http://www.cat-and-dragon.com/stef/fat/ffp.html.
Los médicos deberían tratar con respeto y profesionalidad
a todos sus pacientes, en concreto con sus pacientes obesos debería:
No pesarlos automáticamente
Ser tolerantes, interesado y tratarles con mucho tacto.
Deben recordar que el paciente seguramente haya intentado
bajar de peso muchas veces, no tiene porque oir el mismo sermón
cada vez que se acude al médico.
Tener instrumental adaptado a las personas obesas: tensiómetros,
agujas,...
Tener asientos sin apoya-codos en la salita de espera.
Deben tener presentes que el peso no tiene que ser la causa
de su dolencia.
No exigir al paciente que adelgace antes de recetar el medicamento.
Investigadores demuestran que ser gordo y estar en forma
es más sano que lo que son delgados pero no están
en forma
(Baylor College of Medicine, the University of California at
Los Angeles and the Cooper Institute for Aerobics Research in
Dallas entre otros).
Un reciente estudio no encontró correlación entre
el incremento del peso de los americanos y la mortalidad por
cáncer, y sólo un ligero incremento del riesgo
para las personas muy obesas. es más, el estudio mostró
un menor riesgo de morir de cáncer entre las mujeres con
obesidad mórbida ( IMM<40 ) que entre los hombres con
peso "ideal". Estos resultados sorprendieron.
Varias investigaciones muestran que no hay una correlación
entre la cantidad de grasa que tengamos y las enfermedades coronarias,
incluso entre las personas muy obesas. La misma fuente ( The
Obesity Myth de Paul Campos) comenta que sí parece
haber una correlación, que no una causa, entre obesidad
y un aumento de la presión sanguínea y ciertos tipos
de enfermedades cardiacas.
Desde luego hay personas obesas que tienen muy mala salud, pero
esto no demuestra que sea causado por su sobrepeso, hay otros factores
que afectan directamente a su salud:
Una vida sedentaria
Una dieta pobre y alta en grasas
Estar sometido constantemente a dieta
Uso de drogas para perder peso
Fumar
Discriminación en los centros de salud
Discriminación en los gimnasios, piscinas, ...
Discriminación social
¿ Cuál sería la panacea para la industria
farmacéutica y médica desde el punto de vista económico?
una enfermedad que nunca matase a quienes la sufriesen, que pudiera
no ser tratada eficazmente pero que los doctores y los pacientes
insistieran nos obstante en ser tratados de esa manera. Para qué
buscarla o inventarla, si la industria ya la tiene , se llama
"obesidad". ¿ habéis pensado alguna vez
en estos términos?.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aplazó
la aprobación de un plan contra la obesidad luego de
objeciones planteadas por Estados Unidos. El programa de la OMS
pide a los gobiernos de todo el mundo que combatan el problema
de la obesidad promoviendo estilos de vida "más sanos"
y forzando a las compañías productoras de alimentos
a regular el contenido de azúcares y grasa en sus productos.
Para los críticos de la posición estadounidense,
Washington está actuando bajo presión de las grandes
empresas productoras de alimentos. Éstas alegan que algunas
sugerencias del plan de la OMS -particularmente las que aluden
a productos de alto contenido de azúcares- no están
basadas en evidencias científicas.
Un nuevo estudio publicado en Junio del 2002 en la revista "
Obesity Research" entre un grupo de 9.925 mujeres de una
edad media de 43 años, y por 11.4 años, reveló
que tener unos niveles moderados de ejercicio cardio-respiratorio
( hacer gimnasia por ejemplo ) reducía el riesgo de muerte
entre un 43 y un 52 % , cualquiera que sea el peso que se tenga.
Discriminación entre los profesionales. Willian Hartman
estima que entre un 80-90 % de los pacientes obesos han sentido
niveles de discriminación hacia las personas obesas por
los profesionales de la salud.
(William Hartman, M.D., director of behavioral medicine at
Pacific Medical
Center's Weight Management program )
La obesidad no puede explicarse como una mera falta de voluntad
ante el apetito desmesurado. Genes y factores externos determinan
el proceso por el que una persona aumenta de peso hasta sobrepasar
los límites de la salud, según indica Jeffrey M.
Friedman, un investigador de la Universidad de Rockefeller y del
Instituto Médico Howard Hughes, en un informe sobre el
tema que publica en la revista especializada Science.
El índice de obesidad ha pasado en Estados Unidos del 23,3
por ciento en 1991 hasta el actual 30,9 por ciento.
Dentro de los factores que contribuyen al aumento de la incidencia
de la obesidad destacan los cambios de hábito en la alimentación
(generalización de la comida rápida),
el aumento del consumo de refrescos y el descenso en la práctica
de ejercicio y actividad física. Pero incluso teniendo
en cuenta estos factores externos, Friedman plantea una cuestión
básica: ¿cómo puede permanecer una persona
delgada, a pesar de que está expuesta a tantas posibilidades
de ganar calorías? La respuesta, según el científico,
de nuevo se encuentra en los genes, un terreno que él conoce
bien, pues su equipo, además de la hormona de la leptina,
ha identificado, junto con otros investigadores, un buen número
de hormonas y genes implicados en el proceso del apetito y del
peso. Este conjunto biológico orquesta el proceso inconsciente
que lleva a tener hambre, lo que resulta difícil de contrarrestar
con la imposición consciente de intentar comer poco. ¿Quién
se resiste a beber un vaso de agua fresca cuando sus labios están
resecos? Esta es la sensación a la que tiene que enfrentarse
un obeso cuando quiere perder kilos.
La Federación de Consumidores en Acción (FACUA)
ha pedido al Ministerio de Sanidad y Consumo que ponga freno a
las mentiras publicitarias de las multinacionales de la alimentación.
La Federación denuncia la responsabilidad de estas empresas
en las desequilibradas y peligrosas dietas que sigue la población
infantil.FACUA ha emitido estas peticiones ante el anuncio realizado
en el pleno del Senado por la ministra de Sanidad y Consumo, Elena
Salgado, de la puesta en marcha a finales de año de una
campaña informativa para prevenir la obesidad infantil.
La Federación considera que entre las iniciativas que debe
llevar a cabo el Gobierno para lograr este objetivo debe incluirse
una acción contundente frente a las mentiras publicitarias
de las multinacionales de la alimentación.
La mayoría de los fármacos que existen
para tratar la obesidad no han demostrado ser eficaces
e, incluso, muchos producen dependencia, ha asegurado Manuel Bueno,
catedrático de la Universidad de Zaragoza, durante un simposio
sobre obesidad infantil celebrado en Zaragoza.
Gastos sanitarios de la Obesidad . La lucha contra la obesidad
y la creciente preocupación por el aspecto físico
y cuidado personal ha impulsado el desarrollo de un mercado en
constante expansión que cerrará el presente ejercicio
con una facturación superior a los 7.000 millones de euros
(mas de 1,16 billones de las antiguas pesetas).
Y una pregunta recurrente entre los expertos en nutrición:
hasta que punto la industria, -los sectores beneficiados por el
aumento de la obesidad-, "infla" los datos e indicadores
de sobrepeso para sacar al mercado nuevos productos sustitutivos,
siempre más caros sobre los habituales de la cesta de la
compra y cuyas propiedades no están, a veces, suficientemente
testadas, a este respecto cabe señalar que un importante
estudio de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades
de Estados Unidos puede haber exagerado la cantidad de muertes
relacionadas con la obesidad en el año 2000 en hasta un
20 por ciento, reportó el diario The Wall Street Journal
este año 2004.
Un análisis del estudio, que fue divulgado en marzo y pronosticó
que la obesidad sobrepasaría al tabaquismo como la primera
causa de muerte prevenible, encontró que errores matemáticos
pudieron haber exagerado la causa de muertes en el 2000 atribuidas
a la obesidad en hasta 80.000, dijo el diario.