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¡¡¡ OBSERVACIONES !!!

Esta es una web sin ánimo de lucro. No somos profesionales de la salud.
Nada de lo que aquí se diga debe sustituir una conveniente atención médica, la información mostrada debe servir para reclamar una mejor y más correcta atención por parte de los servicios médicos, en aras a que el paciente mejore su salud física y psicológica.

Por favor entienda que no podemos contestar ninguna pregunta médica ni proporcionar consejos médicos. Lea la información que proporcionamos y contrástela o pregunte a su doctor. Nosotros recomendamos escribirse las dudas antes de acudir a la cita con el médico.

Ofrecemos una serie de estudios e investigaciones que cuestionan los principios básicos que desde pequeñitos todos hemos dado por sentado respecto a la obesidad.

No es nuestro objetivo no es tratar de convencer a nadie sobre la veracidad o no de dichos estudios, nos conformamos con poder ofrecerlos y que Uds. juzguen.






  • La obesidad no depende del número de células, sino de su capacidad para almacenar grasa

    Celulas
    Cuando llegamos a los 20 años, el cuerpo ya no gana ni pierde células grasas. Si alguien sube de peso no genera más de estas células. Ganar peso está relacionado con la capacidad del organismo para acumular grasa.
    Investigadores estadounidenses publicaron en la revista Nature, un estudio en el que aseguran que no importa si una persona gana o pierde peso durante toda su vida, ya que al llegar a los 20 años de edad, su cuerpo mantiene la misma cantidad de células grasas.

    Señalaron que la razón por la que alguien puede ser obeso radica en la capacidad de cada organismo para almacenar la grasa, no en las célula.

    Cada año, ya sea usted gordo o delgado, que pierda peso o lo gane, 10% de sus células grasas mueren. Y cada año, esas células muertas son reemplazadas por nuevos adipositos.

    : ¿qué determina el número de adipositos en el cuerpo de una persona? ¿Cuándo se determina ese número? por ahora, señalan investigadores, no tienen ni idea de cómo responder a esas preguntas.

    Flier y otros investigadores de la obesidad advirtieron que incluso si los científicos conocieran cómo trabaja el sistema de células adiposas, no está claro si sería seguro o efectivo tratar la obesidad interviniendo en ese sistema. Una de las duras lecciones aprendidas en las últimas dos décadas es que el cuerpo cuenta con controles redundantes para mantener su peso.

    "Sospecho que la regulación del peso del cuerpo es tan compleja que si se interviene en un lugar, algo más sucederá para neutralizar esa intervención", indicó Salans.

  • Los edulcorantes pudieran aumentar el riesgo de obesidad
    Las personas que utilizan endulzantes artificiales tienen mayor riesgo de volverse obesas que los que consumen azúcar normal, advierten científicos estadounidenses.

    La investigación con experimentos animales demostró que estos comen más y acumulan más grasa después de ingerir regularmente sacarina.

    Ahora se cree que los edulcorantes podrían trastornar la habilidad corporal para asociar los sabores dulces con el exceso de calorías. Eso dificultará más regular la ingestión de alimentos y, por ende, se comerá más.

    Susan Swithers y Terry Davidson, del Centro de investigaciones sobre la conducta ingestiva, de la Universidad de Indiana, EE.UU. tomó dos grupos de ratas y las alimentó con yogur descremado. Un grupo recibió yogur con sacarina, mientras el otro consumió yogur endulzado con glucosa natural.

    Descubrieron que los animales que tenían sacarina continuaban comiendo más tiempo. Además, los alimentados con endulzante artificial mostraron una subida menor en la temperatura corporal, síntoma que el metabolismo estaba más lento.

    “Los datos indican que el consumo de alimentos endulzados artificialmente con sacarina sin calorías pueden ocasionar sobrepeso y mayor adiposidad que lo que causaría el consumo del mismo alimento endulzado con azúcar con muchas calorías”.

  • La relación entre la mortalidad y el exceso de peso siempre fue un tema polémico. Estudios de hace más de 20 años cuestionan esa asociación [2007]

    Así lo explicó el doctor Jorge Braguinsky, codirector de la Carrera de Especialista en Obesidad de la Universidad Favaloro, sobre los resultados de un estudio realizado por científicos estadounidenses sobre la relación entre el peso y la mortalidad
  • Obesidad: ¿pizza, virus o genes?

    Un trabajo publicado en la última edición del American Journal of Clinical Nutrition indica que existe un componente genético que predispone a la obesidad. Un grupo de investigadores británicos llegó a esta conclusión luego de trabajar con gemelos idénticos de entre 8 y 11 años. Las investigaciones sobre obesidad infantil constituyen un campo de intensa actividad, especialmente si tenemos en cuenta el aumento marcado de la población obesa, tanto adultos como niños, en todo el mundo.

    Recordemos que de acuerdo a datos del año 2007 provistos por la Organización Mundial de la Salud, se considera que cerca de 2000 millones de personas en todo el mundo son obesas o tienen sobrepeso.

    Pero, ¿qué causa este aumento descontrolado de peso? Las causas parecen ser variadas. Veamos un par de ellas.

    Genes sospechosos

    Esta no es la primera vez que el componente genético y la obesidad aparecen conectados. En 2007, un nutrido grupo de investigadores británicos publicó sus resultados en la revista Science asociando al gen FTO con un incremento de la masa corporal. Trabajando con más de 38.000 personas de 7 años o más, los investigadores determinaron que aquellos individuos que tenían dos copias de este gen pesaban, en promedio, 3 kilos más que aquellos que no lo tenían.

    La función del gen FTO no esta totalmente esclarecida pero se sabe que tiene algo que ver con el hipotálamo, el cual, entre otras cosas, regula el apetito. A pesar del interesante descubrimiendo los autores fueron cautos y dijeron que no creían que este gen fuera responsable de la epidemia global de obesidad.

    Otro gen había sido descubierto previamente en 2003: el GAD2. Investigadores norteamericanos, franceses y británicos responsabilizaron a este gen de estimular el apetito en su artículo publicado en la revista PLoS Biology.

    Pero hay muchos genes más que han sido relacionados con la obesidad a través de distintos trabajos científicos. Un vistazo a una base de datos disponible en Internet me permitió contar 75.

    La pista viral

    No todo queda en nuestros genes. Ya en la década del 90 un trabajo de Nihil Dhurandhar, investigador hindú, indicaba que el virus SMAM-1 causaba un aumento de la grasa abdominal acumulada en pollos. Notablemente, un grupo de pacientes obesos que fueron testeados para detectar la presencia de anticuerpos contra este virus dieron positivo: habían estado expuestos al SMAM-1.

    Varios años después, Dhurandhar y Richard Atkinson (profesor emérito de Medicina y Nutrición de la Universidad de Wisconsin) publicaron un trabajo en la revista Obesity Research explicando el mecanismo por el cual otro virus, el Ad36 incrementaba el contenido de grasa en pollos y ratones.

    De acuerdo a Atkinson los animales infectados con Ad36 elevan su contenido de grasa corporal entre un 50 y un 100%. El investigador también determinó que alrededor de un 30% de las personas obesas testeadas tenían anticuerpos contra este virus, o sea que habían estado expuestos al mismo. El hallazgo fue tan interesante que Atkinson creo una compañía, Obetech, donde se continúa investigando sobre la relación entre virus y obesidad. Obetech tiene un valor agregado: con un análisis puede decirle si Ud. tiene anticuerpos contra el Ad36 y por lo tanto cierta predisposición a engordar.

    Nuevos resultados estuvieron disponibles el año pasado cuando un trabajo presentado en el congreso de la American Chemical Society mostró que al exponer stem cells (las células que pueden convertirse en cualquier tipo celular del organismo) al virus Ad36 más del 50 % de las mismas se convertía en células que acumulan grasa.

    Más complicado de lo que parece

    Examinando la inmensa cantidad de información disponible respecto al tema de la obesidad se puede concluir algo sin lugar a dudas: las posibles causas son múltiples y distintos expertos le asignan a algunas más importancia que a otras. Desde falta de sueño, pasando por bebés de madres de mayor edad hasta las causas genéticas y virales arriba descriptas.

    En lo que sí muchos expertos están de acuerdo (y el sentido común los apoya) es que es imposible comer en exceso y bajar de peso. Si no se queman las calorías que se consumen, el aumento de peso es inevitable. Y de esta ley de la física nadie se escapa aunque algunos puedan tener una mayor predisposición que otros pero de esta ley de la física nadie se escapa.

    Otro punto a tener en cuenta es que nuestros genes no han cambiado mucho en los últimos 100 años pero nuestro estilo de vida sí. De hecho, el trabajo publicado por la Dra. Wardle y sus colaboradores (el que apareció recientemente en todos los medios) comienza diciendo: “el dramático incremento en obesidad infantil en los últimos 15 años se debe claramente a cambios en el medio ambiente porque los genes no se han alterado”. Esto indica que, si bien el componente genético puede contribuir, el mismo no es 100 % responsable.

    Lo que algunos temen es que mucha gente que padece esta enfermedad tome esto como una excusa para darse por vencida. Decir “es genético” para algunos equivale a decir “no hay nada que se pueda hacer” (al menos hasta que se pueda tratar al gen responsable del problema). Para muchos especialistas culpar a la epidemia de obesidad en causas virales o genéticas es como tapar el sol con un dedo. El Dr. Kottke, cardiólogo del Centro Cardíaco del Hospital St. Paul en Minnesota afirma: “Es como decir que no necesito dejar de fumar porque para cuando tenga cancer de pulmón va a haber una cura”. El médico culpa al estilo de vida: “Ni siquiera tenemos que levantarnos del asiento para cambiar el canal y el precio de la comida chatarra está en niveles increíblemente bajos” agrega.

    Tal vez lo más apropiado sea tomar la reciente información acerca de la conexión entre factores genéticos y sobrepeso y procesarla de la siguiente manera: si un chico tiene algún gen que lo predisponga a convertirse en obeso, se deben redoblar los esfuerzos para controlar su dieta y la actividad física que desarrolla. No olvidemos que el equipo de la Dra. Wardle publica que la familia es importante para prevenir el desarrollo de obesidad en una edad temprana si bien el control de la obesidad a largo plazo necesita de esfuerzos individuales y sociales para modificar el medio ambiente.

  • La obesidad no afecta a la memoria [2007]

    Tener sobrepeso no implica problemas cognitivos en la vejez. Esta es la principal aportación de un estudio publicado en la revista de la Academia estadounidense de Neurología, 'Neurology'.

    El nivel intelectual se medía por la combinación de cuatro tests y el índice de masa corporal dividiendo el peso entre la altura al cuadrado.

    Las estadísticas compararon los cambios en el índice de masa corporal (ICM), la edad y la educación (el tiempo, el tipo, etc.) y tuvieron en cuenta el sexo de los encuestados, así como si eran de raza negra o blanca, encontrando una significante relación entre esto último y el ICM.

    De los casi 4.000 participantes, el 24'6% eran obesos, el 37'4 sufría de sobrepeso, el 36% tenían un peso normal (un ICM de 18'5 a 24'4) y el 2% restante tenía un peso por debajo de lo aconsejado.

    Los autores insisten en concluir que la relación entre la función cognitiva de las personas mayores y su composición corporal es compleja y que, por lo tanto, no se asocia la obesidad en la vejez a la aparición de demencias o de declive cognitivo.

    De hecho, estudios anteriores han explicado la existencia de ciertos mecanismos psicológicos que permiten que un incremento del índice de masa corporal suponga una protección de la función cognitiva del adulto.

  • La obesidad puede proteger tras ser tratado por infarto [2007]

    Paradójicamente, los obesos o superobesos doblan la supervivencia tras recibir tratamiento por un infarto que los normopesos. El sorprendente hallazgo se publica en European Heart Journal.
    CF 25/06/2007
    El estudio, en 1.676 pacientes, de Heinz Buettner, del Herz-Zentrum, en Krozingen (Alemania), evaluó los tres años siguientes a un infarto de miocardio sin elevación del segmento ST después de un tratamiento precoz con un stent o un bypass. Tras este tiempo fallecieron el 9,9 por ciento de los normopesos, el 7,7 por ciento de los que tenían sobrepeso y sólo el 3,6 por ciento de los obesos.
  • Las personas mayores obesas parecen correr menor riesgo de contraer tuberculosis [2007]

    HONG KONG (Reuters) - Las personas mayores obesas parecen correr menor riesgo de contraer tuberculosis (TB) que aquellas con peso bajo o dentro del promedio, según un estudio amplio realizado en geriátricos de Hong Kong.

    A pesar de que la obesidad se relaciona con problemas de salud como la hipertensión, la diabetes y la enfermedad cardiovascular, los expertos notaron que entre las personas que sufren los mismos inconvenientes, aquellas con sobrepeso tienden a sobrevivir a las delgadas.

    SSBBW

    En la última edición de Archives of Internal Medicine, investigadores de Hong Kong informaron que las personas mayores obesas tienden a estar mejor protegidas de la tuberculosis que sus pares delgados.

    Los expertos estudiaron a una cohorte de 42.116 personas registradas en 18 centros de salud geriátricos en el 2000, y los siguieron de cerca por un período de cinco años.

    Los pacientes tenían 65 años o más, y fueron clasificados en cinco categorías según su índice de masa corporal (IMC).

    Quienes tenían un peso por debajo de lo normal eran seis veces más propensos a enfermarse con tuberculosis que aquellos participantes obesos, mientras que quienes tenían un peso promedio eran tres veces más proclives que las personas con sobrepeso, según un miembro del equipo de investigación.

    "Esta relación es bastante consistente; cuanto más pesada es la persona, menor es el riesgo," señaló en una entrevista CC Leung, experto asesor del Departamento de Salud de Hong Kong.

    Más de un tercio de la población mundial está infectada con TB. Sin embargo, sólo una de cada 10 personas infectadas desarrollará los síntomas de la enfermedad y eso suele suceder cuando sus sistemas inmunes están debilitados.

    Si no es tratada, la TB o Mycobacterium tuberculosis, causa la muerte de la mitad de sus víctimas.

    Leung dijo que deberían realizarse estudios para establecer la razón de la aparente fortaleza de las personas con sobrepeso cuando se trata de la TB, aunque parece estar apoyado por algunas teorías.

    "Nuestros tejidos adiposos no sólo controlan nuestro metabolismo sino además nuestros sistemas endocrino e inmunológico. Esa es nuestra hipótesis," agregó el experto.

  • La duplicación de un gen sería la principal causa de la obesidad

    Científicos británicos han descubierto que la duplicación de un gen es un factor crucial del sobrepeso de muchas personas, revela un estudio divulgado hoy por la revista Science.

    Según los científicos de Wellcome Trust, el mayor organismo de investigaciones médicas del Reino Unido, cuando una persona tiene dos copias o alelos del gen, identificado como FTO, corre un 70 por ciento de mayor riesgo de ser obesa.

    Por el contrario, en aquellas personas con una sola copia de FTO, el peligro de tener un peso excesivo se reduce a un 30 por ciento.

    Los científicos señalaron que entre los europeos blancos, aproximadamente una de cada seis personas tiene una duplicación del gen.

    "Estamos comiendo más y haciendo menos ejercicios. Por lo tanto, estamos aumentando de peso. Sin embargo, dentro de esta misma población hay quienes engordan más que otros", según Andrew Hattersley, de la Escuela de Medicina Península.

    Según el científico, la pregunta que muchos se hacen es por qué, pese a comer menos y hacer más ejercicio, tienden a engordar con más rapidez.

    "Existe, sin dudas, un componente en la obesidad que es genético", señala Hattersley.

    Sin embargo, los científicos reconocen que, pese al descubrimiento hecho en su estudio, todavía desconocen por qué algunas personas tienen dos copias del gen y otras ninguna.

  • Fallece otra mujer que se operó del estómago para combatir su obesidad

    Una mujer de 40 años falleció el 02/04/07 en el Hospital Carlos Haya de Málaga cuando era operada de urgencia para tratar de atajar las complicaciones de una primera intervención a la que se había sometido para controlar su obesidad mórbida, según confirmaron fuentes hospitalarias . En un primer momento, el postoperatorio transcurrió sin problemas, pero el lunes su evolución se complicó y posteriormente tuvo que ser operada por segunda vez, falleciendo a las cinco de la mañana.

  • Un nuevo estudio revela más riesgos en las operaciones para obesos

    Un nuevo estudio en EEUU ha descubierto que esta operación puede provocar pérdida de memoria y otras complicaciones.

    La investigación, publicada en 'Neurology', la revista de la Academia Estadounidense de Neurología, encontró que el procedimiento provoca un trastorno llamado encefalopatía de Wernicke.

    Esta condición afecta el sistema nervioso y el cerebro y puede provocar confusión y dificultad en la coordinación de movimientos.

    Los investigadores afirman que la causa de este síndrome es la falta de vitamina B1 -o tiamina- y que el vómito frecuente que provoca la cirugía puede conducir a ese trastorno

    El estudio encontró que el síndrome de encefalopatía de Wernicke ocurría de uno a tres meses después de un procedimiento quirúrgico para reducción de peso, por ejemplo el bypass gástrico.

    Sin embargo, uno de los casos estudiados ocurrió después de 18 meses de que se practicó la cirugía.

    Los autores de la investigación afirman que las personas que se han sometido a esta operación deben tomar los suplementos vitamínicos que se les han recetado.

  • Cuando llega el verano aparecen las prisas por perder peso, los datos hablan

    Dietas milagro una trampa
  • El 95% de las mujeres con cáncer de mama no responde al perfil de riesgo establecido

    El 95 por ciento de las mujeres con cáncer de mama no responde al perfil de riesgo establecido por los expertos, que generalmente comprende a mujeres de entre 45 y 55 años, con antecedentes en familiares de primer grado, con cierto sobrepeso y que siguen una dieta rica en grasas, según explicó hoy el doctor del servicio de Ginecología del Hospital de Cruces de Bilbao, José Luis Neyro, en el marco del 'VII Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer' que se celebra estos días en Madrid.

    Según estos datos, la realidad "desbarata el mapa establecido", ya que tan sólo el 5 por ciento de los casos que se registran en España tienen una explicación "lógica", siendo estos los asociados a factores genéticos, concretamente los genes BCRA-1 y BCRA-2, cuya presencia multiplica las posibilidades de que una mujer desarrolle un tumor de mama

  • La obesidad presenta un riesgo similar de enfermedad grave que la existencia de diabetes mellitus

Las personas que sufren diabetes tienen tres veces más riesgo de desarrollar una enfermedad grave y de morir jóvenes que los individuos que no tienen diabetes, según un estudio de las Universidades de Kentucky y Emory (Estados Unidos) que se publica en la revista digital Critical Care. La investigación también revela que las personas obesas que no tienen diabetes tienen el mismo riesgo de morir o presentar enfermedades que los pacientes no obesos que no tienen diabetes.

Según los investigadores, estos resultados son sorprendentes ya que la obesidad está asociada a la diabetes. Los autores del estudio concluyen que la relación entre obesidad, diabetes y enfermedad crítica es compleja y que la obesidad por sí misma no predice una mala evolución de quienes la padecen en términos de salud.

Los resultados (1) muestran que, en ausencia de diabetes, los individuos obesos no tienen un mayor riesgo de sufrir un fallo orgánico agudo, o de morir por este motivo, en comparación con los individuos no obesos. Por el contrario, los pacientes con diabetes son tres veces más propensos a tener una enfermedad crítica con un fallo orgánico agudo y tres veces más propensos a morir por este motivo o cualquier otra causa en comparación con los pacientes que no tienen diabetes, independientemente de su IMC.
(1) El estudio analizó datos de 15.408 sujetos de entre 44 y 66 años que habían sido en un principio estudiados entre 1986 y 1989. Los investigadores analizaron el índice de masa corporal (IMC), la presencia de diabetes (del tipo 1 o 2) y el historial de enfermedad crítica, como un fallo orgánico, y mortalidad en un periodo de tres años.
  • Un Índice de Masa Corporal alto a los 18 años asociado a menor predisposición a sufrir cáncer de mama CME/CE en mujeres antes de la menopausia

    Según un extenso estudio realizado recientemente y publicado en Noviembre de 2006 por Archives of Internal Medicine un IMC alto se ha asociado a un menor riesgo de padecer cáncer de mama en mujeres premenopáusicas. Así lo afirma la doctora Karin B. Michels, de la escuela de medicina de Harvard en Boston, Massachusetts.

  • Siete de cada diez españoles no practica actividad física a diario

    El 77% de los españoles no practica actividad física a diario y tiene una rutina sedentaria a lo largo de la jornada laboral, según el estudio 'Hábitos y frecuencia de consumo de alimentos', hecho público en un estudio publicado a finales de Septiembre del 2006.

    Eso es lo que hay que combatir. Son esos hábitos lo que que reducen los niveles de salud sean personas obesas o delgadas, pero no, sólo se pone el dedo en las personas gorditas.

    La investigación, encargada por el Instituto Flora, señala que un 42% de los ciudadanos no realiza esfuerzos de ningún tipo y un 35% reconoce estar sentado la mayor parte del día. Por zonas geográficas, las que registran peores resultados son Catalunya y Baleares, donde un 84,1% de los entrevistados admite tener una rutina sedentaria.

    Les sigue la zona norte de Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco con un 80,7% y el resto de Comunidades Autónomas están bastante igualadas con entre un 71% y un 75% de personas que reconocen llevar una vida sedentaria.

  • Las personas obesas –que no padecen diabetes- no presentan mayor riesgo de sufrir estos episodios, ni de morir de forma prematura
Los diabéticos tienen tres veces más riesgo de padecer una enfermedad grave, así como de morir jóvenes, frente a las personas que no sufren esta enfermedad. Así lo afirma un estudio desarrollado por las universidades estadounidenses de Kentucky y Emory. La investigación, que publica la revista digital Clinical Care, concluye que las personas con obesidad, que no padezcan diabetes, no tienen el mismo riesgo de morir o caer gravemente enfermos que aquellos obesos que sí la padezcan.

Los investigadores han mostrado su sorpresa por los resultados, ya que la obesidad es una patología asociada a la diabetes. Además, concluyen que la relación obesidad – diabetes – enfermedad crítica es compleja, y que la primera no predice una mala evolución de salud, por sí misma, en quienes la padecen.

La investigación se ha realizado sobre 15.408 personas de entre 44 y 66 años entre 1986 y 1989. Las conclusiones señalan que, en ausencia de diabetes, los individuos obesos no tienen un mayor riesgo de padecer un fallo orgánico agudo o morir por este motivo, en comparación con las personas que no tienen obesidad. En el lado contrario, las personas diabéticas son tres veces más propensas a padecer este tipo de episodios y presentan, también, tres veces más posibilidades de morir de forma prematura.

  • Expertos señalan principal causa obesidad niños es falta deporte

    El progresivo descenso de la actividad física es la principal causa del aumento de la obesidad infantil, por delante de la mala alimentación, según ha señalado el presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), el doctor Lluís Serra.
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio presentado recientemente en el marco del Pre-Congreso Infantil de la SENC que se celebra en el Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña (INECF), previo al I Congreso Mundial de Nutrición y Salud Pública que empieza mañana en Barcelona.

Según el estudio, realizado entre más de 3.000 niños y jóvenes de entre 2 y 24 años de todo el país, más del 60 por ciento no practica ningún tipo de ejercicio o lo practica menos de dos veces por semana.

En el caso de las chicas, superan la media siendo el 75 de ellas las que hacen poco ejercicio, aunque en general son menos obesas porque comen más saludablemente.

En general, los niños españoles son los europeos que practican menos ejercicio en horario extraescolar, alerta el estudio.

Los expertos han encontrado un punto de inflexión en los 13 años, edad a partir de la cual empieza a descender la actividad física, siendo casi un 60 por ciento los jóvenes se están más de dos horas al día en actividades sedentarias como ver la televisión o jugar a vídeojuegos.

Este descenso de la actividad física se debe a la disminución de horas lectivas dedicadas a la práctica deportiva en esta edad, por lo que el doctor Lluis Serra ha pedido que se dedique más tiempo a las clases de Educación Física.

El estudio también revela que son los de una mejor situación socioeconómica los que hacen más deporte, lo que significa que 'hay obstáculos para acceder al deporte en algunos casos', ha alertado el presidente de la SENC.

Esta organización recomienda imitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias y ha recomendado al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada.

Actividades como jugar en el parque dos o tres a la semana, hacer un mínimo de veinte minutos de deporte entre tres y cinco veces por semana y caminar, utilizar las escaleras en vez del ascensor o jugar al aire libre diariamente pueden ayudar a disminuir obesidad.

Los jóvenes que menos cumplen los mínimos de actividad deportiva son los de las regiones del sur y Canarias, donde también se concentra el mayor porcentaje de obesos (hasta un 20%), mientras que los de Cataluña, Aragón, Madrid y Baleares son los más deportistas y es donde hay también menos menores obesos (alrededor del 9%).

  • Aumentan Niveles de Complicaciones Post-Operatorias en Casos de Cirugía Bariátrica

    Cuatro de cada diez pacientes que se someten a intervenciones quirúrgicas contra la obesidad (cirugías bariátricas) experimentan complicaciones como hernias, por ejemplo, en los seis meses posteriores a su salida del hospital, según revela un nuevo estudio de la agencia federal Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ), parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés). La investigación es la más extensa de las que se han realizado hasta la fecha en el campo de las complicaciones post-operatorias de intervenciones quirúrgicas contra la obesidad, basadas en datos de reclamos de seguros médicos
Los investigadores descubrieron que los índices de complicaciones entre pacientes menores de 65 años sometidos a cirugía contra la obesidad y amparados por seguros privados, aumentaron en un 81 por ciento después de ser dados de alta del hospital—de un 21.9 por ciento, mientras estaban hospitalizados, a un 39.6 por ciento al final del período de estudio de 180 días.

Las cinco complicaciones más comunes fueron: síndrome de dumping o vaciado gástrico rápido, que consiste en vómitos, reflujo y diarreas (aproximadamente el 20 por ciento); complicaciones de anastomosis (resultado de la conexión quirúrgica del intestino y el estómago) como filtraciones o constricciones (12 por ciento); hernias abdominales (7 por ciento); infecciones (6 por ciento) y neumonía (4 por ciento). Por su parte, la tasa de mortalidad general en el período de estudio post-operatorio de 180 días fue relativamente baja, totalizando el 0.2 por ciento.

a mayoría de los estudios de complicaciones de cirugía contra la obesidad, conocida también como bariátrica o de pérdida de peso, se habían limitado a aquellos que se llevan a cabo antes del alta del hospital o, cuando más, hasta los 30 días posteriores al alta. Como se ha manifestado, el nuevo estudio amplía el período de observación hasta los 180 días (seis meses) después de la salida del hospital.

Los doctores William Encinosa, Ph.D.; Didem Bernard, Ph.D. y Claudia Steiner, M.D. M.P.H., de AHRQ, también analizaron las diferencias entre los índices de complicaciones post-operatorias correspondientes a 30 y 180 días, respectivamente. Los científicos descubrieron que el 10.8 por ciento de los pacientes que no experimentaron complicaciones en los primeros 30 días, las padecieron en los 150 días siguientes. Los cuatro tipos de complicaciones cuyos índices ascendieron en mayor medida durante este período fueron: complicaciones de anastomosis (como filtraciones intestinales), úlceras marginales, hernias abdominales y síndrome de vaciado gástrico rápido o dumping.

Durante este mismo período de 30 días en comparación con el de 180, la proporción de pacientes que reingresaron en los hospitales con complicaciones aumentó en un 50 por ciento: del 4.8 al 7.2 por ciento.

Los investigadores también estudiaron 44 tipos de trastornos que pueden ocurrir en pacientes que han sido sometidos a operaciones complejas, independientemente del tipo de intervención, como complicaciones de procedimientos quirúrgicos, obstrucción intestinal, trastornos gastrointestinales, dolor abdominal, dolor en el pecho y problemas de nutrición. Los reingresos en casos de pacientes sometidos a cirugía bariátrica a causa de los trastornos mencionados aumentaron del 6.5 al 10.6 por ciento entre los 30 y 180 días.

Para más información, ver el artículo “Healthcare Utilization and Outcomes after Bariatric Surgery”, publicado en el número correspondiente a agosto 2006 de la revista Medical Care

  • Un estudio publicado en junio del 2002 en la revista "Obesity Research" revelaba que una persona que practique ejercicios de tipo cardio-respiratorios a unos niveles moderados, haciendo un poco de gimnasia por ejemplo, estaremos consiguiendo reducir el riesgo de muerte entre un 43 y un 52 %, sea cual sea el peso de la mujer ( estudio llevado a cabo entre 9925 mujeres de 43 años de promedio y durante 11,4 años).
    Cuando los estudios tienen en cuenta el factor ejercicio, el IMM ( Índice de Masaq Muscular) deja de ser un factor relevante.

  • Un reciente estudio teoriza que para aquellas personas sometidas a una operación de estómago por bypass que haya superado los inconvenientes y riesgos de este tipo de intervenciones, sólo supondría alargar su vida tres años más respecto a otra persona que no se operase.
Ser una persona feliz mejora nuestro sistema inmunológico y nos protege de muchas enfermedades.
  • Embarazos y obesidad

    • Nadie debería asumir que la obesidad supone un problema en sí mismo, podría pero no tiene porqué suponer ningún obstáculo en la actualidad.
    • El principal problema podría estar en la ovulación en algunas mujeres obesas.
    • Otros estudios inciden , en cambio, en correlacionar el mayor peso de las embarazadas con un menor riesgo durante el embarazo. Cierto exceso de sobrepeso conferiría también cierta protección que reducirían los partos de niños bajos de peso, los fetos nacidos muertos o los partos prematuros , entre otros.
    • Es importante no hacer dieta antes de quedarse embarazada , y desaconsejable absolutamente hacer dieta durante el mismo, aunque muchos doctores siguen saltándose este punto, vital para que el niño crezca sin problemas. No dejar de alimentarse nunca, aunque se sufran de nauseas.
    • El ejercicio moderado reduce muchos riesgos durante el embarazo, entre otros la diabetes gestional.
    • No es condición necesaria atener unos abdominales fuertes para empujar en el momento del parto.
    • Se recomiendan los ejercicios en el agua.
    • Las mamas obesas ganan menos peso durante el embarazo que las delgadas.
    • Las pérdidas de peso rápidas pueden provocar problemas de fertilidad.

  • Existe la creencia de que las personas obesas tienen más grasa en la sangre y por ello las arterias obstruidas, sin embargo estudios realizados demuestran todo lo contrario, es decir las personas obesas tienen las arterias más limpias.
    (Applegate WB, Hughes JP, Zwagg RV. Case-control study of coronary heart disease risk factors in the elderly. J Clin Epidemiol, 44: 409-415, 1991)

  • Los delgados (dentro del rango recomendado por las instituciones americanas ) tiene el mismo riego de muerte prematura que los obesos con obesidad mórbida o extrema.
    ( Andres, R, DC Muller and JD Sorking. Long-term effects of cjange in body weight on all-cause mortality: A review. Ann Int med 119: 737-743,1993)

  • Se puede controlar bien la tensión con una dieta correcta, sin necesidad de tener que perder peso.
    (Appel, LJ, TJ Moore, E Obarzanek, et al. A clinical trial of the effects of dietary patterns on blood pressure. N Engl J Med 336: 1117-1124, 1997)

  • Es la grasa en la alimentación y no la grasa en el cuerpo la que causa los problemas ( no tiene porque corresponderse la grasa del cuerpo con la 'mala' grasa de la alimentación ) , como el colesterol alto. El estilo de vida es más importante que el peso que tengamos.
    (Investigadores del National public Health Institute in Helsinki)

  • A pesar de que las evidencias afirman que el estilo de vida que llevemos es más importante que lo que pesemos, en términos de salud, la gente , los gobiernos y la industria para la perdida de pesa siguen arrollando como un tren descontrolado.

  • La mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que las pérdidas de peso hacen incrementar el riesgo de muestre prematura, fundamentalmente por enfermedades cardiacas (2,21,20,25,34), lo que implica una paradoja con lo que es el supuesto objetivo de la industria para perder peso.
    (Blair, SN, J Shaten, K Brownell, G Gollins, and L Lissner. Body weight change, all cause mortality, and cause-specific mortality in the Multiple Risk Factor Intervention Trial. Ann Int Med 119: 749-757. 1993)

  • ¿ Es la obesidad una enfermedad o un síntoma? estudios revelan que no es una enfermedad y como tal los medios que se ponen en práctica para curar esa enfermedad no surten efecto, siendo incluso dañinos, el ejemplo de la persona que tienen 40º de fiebre y que se le receta una aspirina para bajarle la fiebre, aunque se la bajemos y aparentemente esté mejor, en realidad no estamos haciendo nada, menos que nada, estamos empeorando la salud de esa persona al no atacar el problema real que le provoca la fiebre ( la obesidad sería el síntoma, sin que tenga que haber una enfermedad detrás ).
El trasfondo real que sirve de argumento a todos los doctores que claman porque perdamos peso, se basan en la idea fija de que cuanto más delgado se sea, tanto más se vivirá. La grasa mata, la prescripción es clara: adelgaza.
  • Osteoporosis. Parece ser que las mujeres obesas tienen los huesos más densos y fuertes debido al hecho de haber tenido que cargar con más peso en sus vidas.

  • Hay enfermedades como la diabetes, cálculos, etc con una correlación con la obesidad. Correlación no significa causa. Hay que tener en cuenta además que la mayoría de los problemas asociados y comprobados ( causados ) con la obesidad vienen del efecto de las dietas, y LA MAYORÍA DE LOS ESTUDIOS QUE SE REALIZAN SE LLEVAN A CABO CON PACIENTES CRÓNICOS DE LAS DIETAS, ES DECIR QUE YA SE ESTÁN HACIENDO MUCHO DAÑO EN SÍ.

  • El profesor Glenn Gaesser de la Universidad de Virginia estimó que 3/4 de todos los estudios médicos relativos al peso y su efecto en la salud llevado a cabo entre 1945 y 1995 ( 50 años) concluían que el exceso de peso no tenía efectos en la salud o incluso que podían llegar a ser beneficiosos. No hay un sólo estudio que verdaderamente pudiera concluir que la delgadez es más saludable. Esto nos debe, les debe sugerir la hipótesis de que sea cierto.

  • La mayoría de los estudios muestran que las pérdidas de peso llevan a incrementar el riesgo de muertes prematuras ( todo lo contrario a lo que todos tenemos entendido, ¿no?), sólo unos pocos estudios revelan lo contrario ( algunos legan a estimar el tiempo de más que se gana por kilo perdido).

  • Un estudio de 1995 de la sociedad Americana del Cáncer concluyó que las personas obesas que estuvieran bien de salud se las recomendaba que desistiesen a someterse a algún programa para perder peso. En ese estudio se determinó que las mujeres sanas que decidían perder peso por un periodo de una año o superior, incrementaba su riesgo de muerte prematura hasta en un 70 % por encima de las personas obesas que no habían decidido perder peso.

  • El 70 % de las modelos que aparecen en la famosa revista Playboy están bajo el umbral de los parámetros considerados "sanos" , están más delgadas incluso de lo que las tablas que a todos nos cuentan es recomendable estar.
    .
  • La Journal of Social and Clinical psychology realizó un estudio que mostraba, entre otros que las mujeres que aparecían en los anuncios de televisión provocaban un descenso en la auto confianza de aquellos que los veían en comparación con lso que no veían dichos anuncios. Además se confirmó que aquellas mujeres que no tenían el tipo de las mujeres de los anuncios se producía una creciente frustración.
  • Un estudio reveló que las mujeres que se controlaban lo que comían, o eran consumidoras de productos light o solían hacer dieta pesaban más que las que no controlaban lo que pesaban a pesar de ingerir menos calorías por día.
    (R.J. Tuschi, Reinhold G. Laessle and Jane Wardle )

  • Sólo se ha probado , según Paul Ernsberger ( Ph. D. od CAse Western Reserve School of Medicine) dos enfermedades cuya incidencia mayor tiene su causa por la obesidad:
    • La artritis de las articulaciones
    • El cáncer de útero debido a que las personas obesas tiene niveles mayores de estrógenos y la falta de tratamiento correcto por parte de los médicos.
  • El ejercicio físico no está proporcionado a la pérdida de peso ( no así a la mejora de la salud) consiguiente, incluso con ejercicio severo.
    (Jack Willmore, Ph. D. of Texas A&M University writing for President Council on Physical Fitness and Spors)
  • Un estudio llevado a cabo en el Hospital del Corazón de Sao Paulo probó que muchas mujeres fumaban para perder el apetito, y que más del 90 % de las brasileñas que fumaban temían dejar el hábito por miedo a coger peso. Ser fumador sí que está probado un millón de veces conlleva muchos riesgos directos sobre nuestra salud.

  • Ser obeso también nos protege de ciertas enfermedades. Se ha probado que las personas obesas tienen un menor riesgo de sufrir las siguientes enfermedades:

    • Menopausia prematura.
    • Hijos prematuros.
    • Cáncer de pulmón, estómago y colón.
      Paul Gaesser encontró en más de 40 estudios a lo largo de 30 años un notable menor riesgo de padecimiento de la mayoría de los cánceres entre la gente obesa.
    • Bronquitis crónica
    • Tuberculosis
    • Anemia
    • Diabetes tipo I
    • Escoliosis
    • Infecciones en la región urinaria
    • Úlceras
    • Enfisemas
    • Fracturas de cadera. Exactamente 2.5 veces menos incidencia que las de peso "normal" y recordemos que la rotura de cadera es una de las causas mayores de muerte e incapacidades permanente entre las personas mayores.
    • Fracturas de vértebras.
    • Un sobrepeso puede ser beneficioso durante los procesos de enfermedad

     

  • Ser obeso no hace que se sea una persona hipertensa, si una persona va a ser hipertenso, lo serás seas obesa o no, es más si dos personas son hipertensas, es más probable que se pueda sufrir una apoplejía o un ataque al corazón en la persona delgada que en la obesa.. Es importante reseñar que para tomar la tensión el aparato tiene que ser lo suficientemente ancho para poder tomársela a las personas obesas con brazos anchos.

  • Diabetes. Una vida poco sana incrementa las posibilidades de desarrollar diabetes tipo II, pero la obesidad no tiene porque ser un factor a tener en cuenta. Las personas gordas tiene menos probabilidades de desarrollar la diabetes tipo I. Hay estudios que sugieren que para frenar el índice de personas gorditas con diabetes tipo II es evitando que éstas pierdan peso ya que se ha demostrado que las personas que hacen dieta tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar dicha enfermedad.

  • Un estudio sugiere que el mayor problema al que se enfrentan las personas muy obesas ( IMM <40 ) son los de índole mental, más que los propios del sobrepeso. El estudio calculó que dichas personas tienen hasta 5 veces más posibilidades de caer en una depresión que otras personas. Las personas obesas pero no muy obesas ( 30 < IMM > 40 ). La comida es un gran antidepresivo que hace que muchas personas gorditas parezcan ser felices.

  • Terror a ir al médico. Las personas obesas son reacias a ir al médico, sea cual sea su dolencia por la humillación al que se ven sometidos, y el terror a que un médico saque el tema del sobrepeso a colación. Las asociaciones americanas has elaborado listas con médicos y profesionales de la salud que no dan un trato vejatorio a sus pacientes obesos. Accede a ellos http://www.cat-and-dragon.com/stef/fat/ffp.html.
    Los médicos deberían tratar con respeto y profesionalidad a todos sus pacientes, en concreto con sus pacientes obesos debería:
    • No pesarlos automáticamente
    • Ser tolerantes, interesado y tratarles con mucho tacto. Deben recordar que el paciente seguramente haya intentado bajar de peso muchas veces, no tiene porque oir el mismo sermón cada vez que se acude al médico.
    • Tener instrumental adaptado a las personas obesas: tensiómetros, agujas,...
    • Tener asientos sin apoya-codos en la salita de espera.
    • Deben tener presentes que el peso no tiene que ser la causa de su dolencia.
    • No exigir al paciente que adelgace antes de recetar el medicamento.

  • Investigadores demuestran que ser gordo y estar en forma es más sano que lo que son delgados pero no están en forma
    (Baylor College of Medicine, the University of California at Los Angeles and the Cooper Institute for Aerobics Research in Dallas entre otros).

  • Un reciente estudio no encontró correlación entre el incremento del peso de los americanos y la mortalidad por cáncer, y sólo un ligero incremento del riesgo para las personas muy obesas. es más, el estudio mostró un menor riesgo de morir de cáncer entre las mujeres con obesidad mórbida ( IMM<40 ) que entre los hombres con peso "ideal". Estos resultados sorprendieron.

  • Varias investigaciones muestran que no hay una correlación entre la cantidad de grasa que tengamos y las enfermedades coronarias, incluso entre las personas muy obesas. La misma fuente ( The Obesity Myth de Paul Campos) comenta que sí parece haber una correlación, que no una causa, entre obesidad y un aumento de la presión sanguínea y ciertos tipos de enfermedades cardiacas.
Las personas obesas también son felices y sanas

Desde luego hay personas obesas que tienen muy mala salud, pero esto no demuestra que sea causado por su sobrepeso, hay otros factores que afectan directamente a su salud:

  • Una vida sedentaria
  • Una dieta pobre y alta en grasas
  • Estar sometido constantemente a dieta
  • Uso de drogas para perder peso
  • Fumar
  • Discriminación en los centros de salud
  • Discriminación en los gimnasios, piscinas, ...
  • Discriminación social
  • ¿ Cuál sería la panacea para la industria farmacéutica y médica desde el punto de vista económico? una enfermedad que nunca matase a quienes la sufriesen, que pudiera no ser tratada eficazmente pero que los doctores y los pacientes insistieran nos obstante en ser tratados de esa manera. Para qué buscarla o inventarla, si la industria ya la tiene , se llama "obesidad". ¿ habéis pensado alguna vez en estos términos?.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) aplazó la aprobación de un plan contra la obesidad luego de objeciones planteadas por Estados Unidos. El programa de la OMS pide a los gobiernos de todo el mundo que combatan el problema de la obesidad promoviendo estilos de vida "más sanos" y forzando a las compañías productoras de alimentos a regular el contenido de azúcares y grasa en sus productos. Para los críticos de la posición estadounidense, Washington está actuando bajo presión de las grandes empresas productoras de alimentos. Éstas alegan que algunas sugerencias del plan de la OMS -particularmente las que aluden a productos de alto contenido de azúcares- no están basadas en evidencias científicas.
  • Un nuevo estudio publicado en Junio del 2002 en la revista " Obesity Research" entre un grupo de 9.925 mujeres de una edad media de 43 años, y por 11.4 años, reveló que tener unos niveles moderados de ejercicio cardio-respiratorio ( hacer gimnasia por ejemplo ) reducía el riesgo de muerte entre un 43 y un 52 % , cualquiera que sea el peso que se tenga.
  • Discriminación entre los profesionales. Willian Hartman estima que entre un 80-90 % de los pacientes obesos han sentido niveles de discriminación hacia las personas obesas por los profesionales de la salud.
    (William Hartman, M.D., director of behavioral medicine at Pacific Medical
    Center's Weight Management program
    )
  • La obesidad no puede explicarse como una mera falta de voluntad ante el apetito desmesurado. Genes y factores externos determinan el proceso por el que una persona aumenta de peso hasta sobrepasar los límites de la salud, según indica Jeffrey M. Friedman, un investigador de la Universidad de Rockefeller y del Instituto Médico Howard Hughes, en un informe sobre el tema que publica en la revista especializada ‘Science’.
    El índice de obesidad ha pasado en Estados Unidos del 23,3 por ciento en 1991 hasta el actual 30,9 por ciento.
    Dentro de los factores que contribuyen al aumento de la incidencia de la obesidad destacan los cambios de hábito en la alimentación (generalización de la ‘comida rápida’), el aumento del consumo de refrescos y el descenso en la práctica de ejercicio y actividad física. Pero incluso teniendo en cuenta estos factores externos, Friedman plantea una cuestión básica: ¿cómo puede permanecer una persona delgada, a pesar de que está expuesta a tantas posibilidades de ganar calorías? La respuesta, según el científico, de nuevo se encuentra en los genes, un terreno que él conoce bien, pues su equipo, además de la hormona de la leptina, ha identificado, junto con otros investigadores, un buen número de hormonas y genes implicados en el proceso del apetito y del peso. Este conjunto biológico orquesta el proceso inconsciente que lleva a tener hambre, lo que resulta difícil de contrarrestar con la imposición consciente de intentar comer poco. “¿Quién se resiste a beber un vaso de agua fresca cuando sus labios están resecos? Esta es la sensación a la que tiene que enfrentarse un obeso cuando quiere perder kilos”.

  • La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) ha pedido al Ministerio de Sanidad y Consumo que ponga freno a las mentiras publicitarias de las multinacionales de la alimentación. La Federación denuncia la responsabilidad de estas empresas en las desequilibradas y peligrosas dietas que sigue la población infantil.FACUA ha emitido estas peticiones ante el anuncio realizado en el pleno del Senado por la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, de la puesta en marcha a finales de año de una campaña informativa para prevenir la obesidad infantil. La Federación considera que entre las iniciativas que debe llevar a cabo el Gobierno para lograr este objetivo debe incluirse una acción contundente frente a las mentiras publicitarias de las multinacionales de la alimentación.

  • La mayoría de los fármacos que existen para tratar la obesidad no han demostrado ser eficaces e, incluso, muchos producen dependencia, ha asegurado Manuel Bueno, catedrático de la Universidad de Zaragoza, durante un simposio sobre obesidad infantil celebrado en Zaragoza.

  • Gastos sanitarios de la Obesidad . La lucha contra la obesidad y la creciente preocupación por el aspecto físico y cuidado personal ha impulsado el desarrollo de un mercado en constante expansión que cerrará el presente ejercicio con una facturación superior a los 7.000 millones de euros (mas de 1,16 billones de las antiguas pesetas).
    Y una pregunta recurrente entre los expertos en nutrición: hasta que punto la industria, -los sectores beneficiados por el aumento de la obesidad-, "infla" los datos e indicadores de sobrepeso para sacar al mercado nuevos productos sustitutivos, siempre más caros sobre los habituales de la cesta de la compra y cuyas propiedades no están, a veces, suficientemente testadas, a este respecto cabe señalar que un importante estudio de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos puede haber exagerado la cantidad de muertes relacionadas con la obesidad en el año 2000 en hasta un 20 por ciento, reportó el diario The Wall Street Journal este año 2004.

    Un análisis del estudio, que fue divulgado en marzo y pronosticó que la obesidad sobrepasaría al tabaquismo como la primera causa de muerte prevenible, encontró que errores matemáticos pudieron haber exagerado la causa de muertes en el 2000 atribuidas a la obesidad en hasta 80.000, dijo el diario.


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Septiembre 2007
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